Una unión más perfecta: España y Portugal, Portugal y España

Autor: Angel Satué

Publicado originalmente en www.paginasdigital.es el 14 de octubre 2014

Portugal y España, España y Portugal, entraron de la mano en la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea, en 1986. La Unión Europea es de hecho y de derecho la expresión actual de la unidad ibérica. Ésta, ha sido por siglos temida por Portugal, temerosa de volver a caer bajo las garras del león que representa la Monarquía Hispánica, como en tiempos de Felipe II, II y IV, y ansiada, efectivamente, por España, con afán hegemónico sobre el hermano pueblo luso. Ahora, ambas comunidades nacionales, que conforman por derecho propio y por tradición una misma nación ibérica, están unidas en y por Europa.

Como se desprende de la Declaración conjunta correspondiente a la XXVII Cumbre Luso-Española, de este año 2014, Europa ha ocupado una parte sustancial de las valoraciones.

Ambos países hemos vivido de espaldas muchos siglos (desde 1640), aunque también es cierto que las dos últimas centurias han sido relaciones pacíficas, lo que no pueden decir otros europeos de sus respectivos vecinos, como bien apunta el profesor Ángel Rivero:

El conflicto entre nosotros es inimaginable, y trabajando por y para una Europa más unida, ambos Estados se hermanan cada vez más. En la actualidad hay iniciativas y proyectos de interés conjunto como la consecución del mercado interior de la energía (MIBEL), la creación del mercado del gas ibérico (MIBGAS), un plan de acciones conjuntas de 2014 en el sector turístico, la gestión conjunta de líneas de ferrocarril entre Galicia y la región del Norte de Portugal, el Laboratorio Internacional de Nanotecnología, las interconexiones del ferrocarril de mercancías, el paralizado AVE, etc.

España es hoy el primer cliente de Portugal (23%) seguido de Alemania (11.9%) y Francia (11.6%), y el primer proveedor de Portugal (32.1%) seguido de Alemania (11.3%) y Francia (6.7%). Portugal es el cuarto mercado de destino de las exportaciones españolas, tras Francia, Alemania e Italia. Somos el segundo destino del capital portugués. España representa el primer inversor en Portugal. Estas cifras no siempre fueron así. De hecho fueron casi “cero”, y se lo debemos a la Unión.

Por todo esto, y por el futuro de ambas naciones y de sus hijos, quiero proponer la creación de una plataforma que busque la unión entre ambas naciones en una unión ibérica, que al final del proceso, estaría gobernada, alternativamente, por la Jefatura de Estado portuguesa un período de tiempo, y por la Jefatura de Estado española, otro.

En el ánimo estará crear una unión más perfecta entre los respectivos pueblos, a la que estarán llamados tanto Andorra como Gibraltar,  así como poder influir en Europa de una manera eficaz y coordinada, así como actuar en las Cumbres Iberoamericanas y en el mundo luso parlante (Países de lengua Oficial portuguesa, PALOP), con una sola voz.

Esta unión tendría como lenguas oficiales, en principio, el portugués y el castellano. Con Andorra, el catalán. Con Gibraltar, el inglés. Después, Portugal, tendría reconocido en su territorio el mirandés, y España, el resto de lenguas españolas en sus respectivos territorios.

Merece particular atención el caso de Andorra y Gibraltar. Si se aceptara su entrada en la alternancia en la dirección de la pretendida unión, sólo podrían serlo cuando en tales territorios coincidiera en esos años la Jefatura de Estado española, esto es, la tradicional del Obispo de Urgell – que debería de pasar a la Generalitat de Catalunya – (recordemos que Francia es el otro cosoberano) y, la novedosa y por negociar, de la Junta de Andalucía sobre Gibraltar – como territorio andaluz “especial”– (recordemos que Reino Unido sería el otro cosoberano).

El papel de Francia y Reino Unido como potencias observadora se merecería especial atención, lo que podría llevar a excluir a Andorra y Gibraltar de la Unión ibérica, por razones obvias e intereses contrapuestos entre, por un lado,  la Unión Ibérica y, por otro, Francia y Reino Unido. No olvidemos que lo importante es la unión de Portugal y España.  De este modo, esto nos lleva a pensar que sólo una Andorra y un Gibraltar independientes de Francia e Inglaterra, podría ser una solución creíble para su integración en la Unión Ibérica, siempre que se diera la cosoberanía española, o una luso-española. Eso, o que mantuvieran un estatus asociado por 100 años de la Unión ibérica, momento en que se integrarían respectivamente en Andalucía y Cataluña, sin más. En todo caso, España y Portugal deberían actuar antes, y Andorra y Gibraltar, ya se vería.

Todo este proyecto no es en absoluto novedoso. Ha habido proyectos como este. De hecho se trata del antiguo movimiento iberista o iberismo, con la distinción de que ahora estamos unidos en la Unión Europea.  No hago más que reproducir lo que Monnet y el resto de Padres de la Unión iniciaron con la creación de una Autoridad única para la gestión del carbón y del acero (CECA), en Europa occidental.

En Iberia, en Hispania, en la Península, propongo una serie de medidas que con el paso del tiempo (probablemente no menos de medio siglo), hermanen para siempre a ambos pueblos en y por Europa, y sean fuente de significado y de razones para la unidad del resto de regiones españolas y portuguesas.

1. Los alumnos y en general, resto de la población, de las CC.AA y regiones portuguesas fronterizas, aprendan portugués y español, respectivamente.

2. Constitución de la Autoridad Ibérica Hidrográfica para la gestión del Duero, Tajo y Guadiana.

3. Creación de la Liga de Futbol Ibérica.

4. Salvamento Marítimo Luso-Español (cuerpo conjunto).

5. Creación del Alto Comisionado de Asuntos Ibéricos.

Aquellos que estén dispuestos a impulsar este proyecto encontrarán asociaciones de reciente creación. No obstante, los movimientos nacionalistas catalán, vasco y gallego, a buen seguro verían en esta perfecta unión ibérica propuesta una causa para su independencia de España y, paradójicamente, una excusa para su entrada en la federación ibérica en pie de igualdad con Portugal y España. No se trata de eso, se trata de la Unión de dos naciones, la portuguesa y la española, dentro de la Unión Europea, sin mirar al pasado ni a la historia más que lo necesario para darse cuenta de que el futuro se debe mirar juntos, de la mano.