Los 28 adoptan un acuerdo insuficiente sobre la crisis humanitaria en el Mediterráneo

Escrito por: Hervé Moritz

Título original: Les 28 adoptent un accord au rabais sur la crise humanitaire en Méditerranée

Traducido por: Julia Cartagena

 

El pasado jueves 23 de abril en Bruselas, los jefes de Estado y de gobierno se han reunido para definir medidas de urgencia sobre la situación de los migrantes que atraviesan el Mediterráneo, después del naufragio en alta mar en la noche del sábado 18 de abril que causó más de 800 muertos, la mayor catástrofe de este tipo desde hace años. Mientras el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados hablaba de “una hecatombe nunca vista en el Mediterráneo”, las decisiones tomadas el jueves en Bruselas no están a la altura de las circunstancias, y chocan con los dramas humanos en dicho mar que las televisiones del mundo entero nos revelan día tras día. Un acuerdo mediocre, que no será suficiente para acabar con esta crisis humanitaria.

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TEXTO QUE ACOMPAÑA A LA IMAGEN: Lampedusa, pequeña isla italiana, acoge a numerosos migrantes clandestinos en tránsito por el Mediterráneo para alcanzar las costas europeas. Esta isla se enfrenta a una crisis humanitaria sin precedentes. Los migrantes esperan a que se trate su caso en centros de acogida desbordados- Noborder network

EL FRACASO DE LA OPERACIÓN TRITON

La cumbre europea del jueves tenía que aportar respuestas al fracaso de la operación Triton, lanzada en noviembre del 2014 después del fin de la operación italiana Mare Nostrum. Hay que decir que estas dos operaciones no tenían las mismas misiones. Mientras que Mare Nostrum era una operación de salvamento de migrantes, Triton tenía como principal misión el control de fronteras, y su vigilancia se limitaba a las aguas territoriales europeas.

El pasado octubre,  Cecilia Malström que todavía era comisaria europea de Asuntos de Interior, subrayaba que “en ningún caso la operación Triton va a reemplazar a Mare Nostrum, tampoco puede hacerlo […] Triton no debe impedir que los Estados Miembros cumplan con sus obligaciones de vigilancia de las fronteras exteriores y la búsqueda y salvamento de personas en peligro”.

En consecuencia, el presupuesto entre ambas operaciones variaba de manera significativa. Triton, con un presupuesto tres veces inferior al de Mare Nostrum, contaba con 3 millones mensuales, entre los 114 millones de euros de los que dispone para 2015 Frontex, la Agencia de control de fronteras exteriores de Europa.

Después del drama de Lampedusa en octubre de 2013, dónde 366 migrantes habían perdido la vida en el mar, Italia había movilizado a su marina militar en la operación Mare Nostrum. 900 soldados sobre el terreno y 32 barcos, apoyados por aviones y helicópteros vigilaban el Mediterráneo. En un año han rescatado a 150.000 personas, más de 400 personas por día en media. Ese año 3.300 migrantes han muerto en el Mediterráneo. La operación Triton no tenía la misma amplitud. Solo ocho países[1] participaban en la operación aportando material y personal para controlar las fronteras. Triton solo contaba con 21 barcos, 4 aviones y un helicóptero, limitando su campo de acción a las aguas territoriales europeas. El pasado otoño, lamentando una acción insuficiente, el Alto Comisionado para los refugiados de la ONU pedía una “operación Mare Nostrum europea”.

UNA CRISIS HUMANITARIA SIN PRECEDENTES

Desde la caída del régimen de Gadafi en 2011, la inestabilidad política en Libia hace que dicho país sea un camino para numerosos migrantes hacia las costas europeas. Desde el 1 de enero, según la ONU, al menos 35.000 migrantes habrían tratado de atravesar el Mediterráneo, huyendo de la miseria o de la guerra. Según la OMI [2], 500.000 migrantes podrían intentarlo este año.

En declaraciones al periódico Le Monde, la presidenta de Amnistía Internacional Francia, Geneviève Garrigos, ha condenado las políticas migratorias de los países europeos: “Hemos tenido que ver a 3.400 personas morir el año pasado, a 1.000 personas morir esta semana para que por fin una cumbre de verdad sobre migración tenga lugar en Bruselas”. Del mismo modo, Volker Turk, Alto Comisionado adjunto para los refugiados en la ONU ha declarado esta semana que los representantes de los Estados Miembros tenían que pronunciarse claramente a favor de una política de asilo coherente: “Los dirigentes políticos europeos tendrán que dar las respuestas correctas, basadas en los valores fundamentales de Europa, en los Derechos Humanos y la dignidad humana, la responsabilidad y la solidaridad”.

UN ACUERDO DE MÍNIMOS, INSUFICIENTE FRENTE A LA AMPLITUD DE LA CRISIS HUMANITARIA

“Me hubiera gustado que fuéramos más ambiciosos”. Eran las palabras de Jean Claude Juncker el pasado jueves 23. El consejo europeo, en efecto, se ha contentado con aprobar un acuerdo de mínimos. La comisión había propuesto el lunes a los ministros europeos un plan de urgencia con diez puntos.

Los jefes de Estado y de gobierno se han puesto de acuerdo sobre algunos puntos. El presupuesto de la operación Triton pasa de 2,9 a 9 millones de euros, presupuesto equivalente al de la operación Mare Nostrum que se acabó en octubre de 2014. Varios Estados han anunciado que prestaran materiales suplementarios para dotar a la agencia Frontex con nuevas capacidades. La agencia que controla la protección de fronteras europeas tendrá a partir de ahora un mandato más amplio, integrando un objetivo humanitario y de salvamento en sus nuevas prerrogativas. La destrucción de las barcas utilizadas por las mafias también fue un elemento importante en las negociaciones, pero no está claro que pueda hacerse de acuerdo con el derecho internacional. François Hollande, que quiere que la ONU se pronuncie sobre este tema mediante una resolución, habló de ello con Vladimir Putin, para evitar el veto de Rusia en el Consejo de Seguridad.

Estamos muy lejos de las propuestas que hizo el lunes la Comisión. Esta proponía un “proyecto piloto” para acoger a 5.000 refugiados sirios más repartidos por toda la unión, como una primera experiencia de gestión común de los refugiados. Los Estados Miembros han preferido un reparto de refugiados basado en la voluntariedad y sin un número concreto. Además, la reforma de “Dublin II”[3], que fijaba las reglas de gestión de los migrantes en la Unión Europea, no se hará en estos días.

Mientras tanto, la iniciativa podría venir del parlamento europeo, que ha hecho oír su descontento con los resultados de la cumbre. Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, ha mencionado “el enfado” de los líderes de los grupos parlamentarios después de la reunión. El Partido Popular Europeo, grupo de centro derecha mayoritario en el parlamento, ha pedido una política de asilo común, y la instauración de un sistema de cuotas obligatorio para repartir a los refugiados entre los Estados Miembros. Dimitris Avramopoulos, comisario de Asuntos de Interior, debería proponer a mediados de mayo un plan de reformas en materia de políticas migratorias y asilo. Un plan que el parlamento espera para formular sus sugerencias para salir de esta crisis humanitaria, en respuesta a las escasas medidas que se tomaron en la cumbre.


[1] Francia, España, Finlandia, Portugal, Islandia, Paises Bajos, Lituania y Malta

 

[2] Organización Marítima Internacional, una institución de la ONU.

[3] http://europa.eu/legislation_summaries/justice_freedom_security/free_movement_of_persons_asylum_immigration/l33153_fr.htm

Soluciones Alternativas a la Crisis del Euro

Escrito por: Paul Hahnenkamp

Título Original: Alternative solutions to the euro crisis

Traducido por: Julia Cartagena

La crisis del euro está poniendo en tensión el proyecto europeo. Además de la recesión económica y la caída en picado del precio de las acciones, la frágil estructura de la Unión ha sido revelada. La solidaridad entre las sociedades europeas se ha roto.

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Los políticos y los expertos están intentando convencernos de que lo peor ha pasado. Nuestra moneda común ha sido debilitada de algún modo, aunque ha sido posible salvarla. Las medidas de austeridad han conseguido su objetivo. Sin embargo, para muchos países del sur que comparten el euro, esto solo significaba una cosa: ahorrar.

Ahorrar en servicios sociales, inversión en infraestructuras o en innovación. SYRIZA está actualmente en el gobierno griego y en España el partido PODEMOS está ganando peso en la opinión pública. Han dado en el blanco con sus crÍticas. La austeridad no tiene nada que ver con la economía social de mercado, que la Unión dice aprobar en sus tratados. La solidaridad está desapareciendo de la sociedad.

Desde hace ya cierto tiempo, las medidas de austeridad son un tema que genera mucho debate, no solo desde un punto de vista político sino también económico. Estudios sobre el efecto de un alto nivel de deuda sobre la situación económica, como el muy citado de Reinhart y Rogoff han sido refutados. Incluso el FMI admitió a finales de 2014 que las medidas de austeridad no iban a contribuir a un crecimiento económico sostenible. Pese a eso hasta ahora no ha sido posible demostrar correlación empírica entre la deuda pública y un crecimiento económico bajo.

La inversión pública es una medida necesaria para relanzar el crecimiento económico. Sin embargo, no me gustaría profundizar en los detalles sobre la importancia de la ayuda estatal para la economía, sino que voy a presentar algunas observaciones sobre la estructura de la Unión Europea que he observado tomando el ejemplo de las medidas de austeridad.

Por un lado, la crisis del euro muestra problemas estructurales. Las medidas de austeridad o su crítica son únicamente respuestas a la actual crisis que, entre otras cosas, tiene sus raíces en el propio “proyecto euro”. La significatividad de la unión monetaria sin unión económica ya fue analizada al introducir el euro. La incapacidad para armonizar la política económica de los estados miembros muestra una debilidad estructural a raíz de la crisis del euro. Los tratados de la Unión solo le dan competencias de coordinación en este ámbito.

También debemos considerar, en relación con este tema, una política fiscal común, impuesta de una manera leve. El derecho de recaudar impuestos es un principio básico del estado soberano. Puede parecer una utopía que la Unión llegue a recaudar impuestos. No obstante, puede valer la pena considerar algunas soluciones para una política fiscal común como la tasa sobre las transacciones financieras. Esta medida sería además un buen recordatorio para el sector financiero de que, según la Comisión Europea, la unión ha invertido en dicho sector 4600 billones de euros. Además, una tasa europea común en dicho sector parece ser una solución razonable para prevenir shocks en los mercados debidos a los diferentes tipos de interés en el mercado de la Unión.

También está claro que estas medidas económicas estructurales tienen un denominador común, que es la consolidación interna de la Unión Europea y el hecho de darles más competencias a las instituciones de la Unión. Por un lado es difícil llevarlo a cabo políticamente porque los partidos nacionales y nacionalistas crean el miedo de que todas las decisiones se tomen en Bruselas. Por otro lado, sin embargo, una mayor consolidación de la UE no puede y no debe hacerse sin reformas democráticas. El déficit democrático identificado en las instituciones es fácilmente rectificable. Por ejemplo el Consejo podría convertirse en una “casa de los Estados miembros” que decide con un proceso democrático, y sus procedimientos y decisiones podrían llevarse a cabo con mayor transparencia. El verdadero problema tiene más que ver con la ausencia de una sociedad civil europea crítica.

Los medios de comunicación, que muchas veces son descritos como el cuarto pilar de los tres pilares del estado, no tienen un rol definido en el contexto europeo. Por supuesto, hay muchos canales de comunicación críticos e independientes que tratan temas europeos con gran detalle. Pero a menudo dichos temas quedan limitados a un tratamiento a nivel nacional. Esos análisis siguen patrones nacionales y analizan las consecuencias a nivel nacional. La creación de una sociedad civil europea no puede hacerse desde “arriba” con algunas directivas. Esta es una tarea que corresponde a los medios de comunicación nacionales, a las instituciones civiles y a los propios ciudadanos.

Los problemas que se tratan en la lejana Bruselas a veces son ajenos a los medios nacionales y no afectan a los ciudadanos directamente. Estos se interesan más bien por temas relacionados con su entorno inmediato. Pese a ello, los debates europeos no deben dejarse solo a las élites. Mientras los principales partidos del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea dan la bienvenida a las medidas de austeridad o tratan de maquillarlas para que parezcan menos malas, hay muy poca información crítica al respecto.

Hay mucha audiencia y mucho potencial para una cobertura de noticias verdaderamente europea. Algunos hashtags se expanden por toda la unión en cuestión de horas, como el ejemplo reciente de #jesuischarlie. La crisis del euro fue el tema principal de todos los medios europeos durante varios meses. Como hemos mencionado anteriormente, también puso al descubierto el problema de los patrones nacionales y las rivalidades. Los griegos han sido descritos como “buitres de la quiebra” e incluso como vagos mientras que los medios griegos han sacado metáforas nazis para dar rienda suelta a su desagrado con el liderazgo político que han tomado los países del norte, especialmente Alemania.

Desde mi punto de vista, la ley electoral del parlamento europeo es una gran oportunidad para nosotros de varias maneras. Actualmente los candidatos se presentan a sus votantes en su respectivo país y organizan casi exclusivamente campañas electorales nacionales. Si los ciudadanos pudieran votar a candidatos de otros países todos ellos incluirían automáticamente temas europeos en sus programas. Los medios de comunicación también seguirían esta tendencia. Martin Schultz aprovechó esta oportunidad en las últimas elecciones. Tenía temas europeos en su agenda y los aprovechó para hacer un “tour” por toda Europa. Debido a esto su imagen era más convincente que la del resto de partidos. Al final solo pudo ser votado en Alemania, pero sus apariciones en público y su objetivo de ser elegido presidente del parlamento europeo convencieron probablemente a votantes de otros países de apoyar a los socialdemócratas. También estuvo presente en todos los medios europeos.

La crisis del euro ha demostrado claramente las debilidades estructurales de la unión monetaria. También ha demostrado que el proyecto de la Unión Europea va a ser continuado por las sociedades nacionales. Aunque ahora la consolidación de la UE parezca razonable desde una perspectiva económica o administrativa, solo podremos empezar cuando las sociedades nacionales estén listas para representar intereses europeos a nivel europeo y en el marco del proyecto europeo. El lema europeo “Unidos en la diversidad” es continuamente reiterado por las más altas instituciones europeas. Para que el proyecto europeo funcione correctamente, tiene que ser reconocido y puesto en práctica por la mayoría de los ciudadanos europeos.

 

Manifiesto de Ventotene – 8ª Entrada

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<—– 7ª ENTRADA

 

Resultaría inútil detenerse en hablar de las instituciones constitucionales, dado que no se pueden prever las condiciones en que surgirán y actuarán, no haríamos otra cosa que repetir lo que todos ya saben sobre la necesidad de órganos representativos, la formación de leyes, la independencia de la magistratura que ocupará el puesto de la actual para la aplicación imparcial de las leyes emanadas, así como para lograr una libertad de prensa y asociación que ilumine la opinión pública y que dará a todos los ciudadanos la posibilidad de participar efectivamente en la vida del Estado. Sólo sobre dos cuestiones es necesario precisar mejor las ideas de las leyes actuales, por su particular importancia en este momento en algunos países; éstas son las relaciones del Estado con la Iglesia y sobre el carácter de la representación política:

 

a) El concordato con el que en Italia, el Vaticano, concluyó la alianza con el fascismo, debe ser sin duda alguna abolido para afirmar el carácter puramente laico del Estado. Todas las creencias religiosas deberán ser igualmente respetadas, pero el estado no deberá financiar los cultos.

 

b) La barraca de cartón piedra que el fascismo constituyó con el corporativismo deberá caer junto con el resto de aspectos del Estado totalitario. Hay quien sostiene que de estos restos se podrá mañana obtener el material para crear un nuevo orden constitucional. Nosotros no lo creemos. En los estados totalitarios  las cámaras corporativas son sólo una burla encaminada al control policial de los trabajadores. Incluso si las cámaras fuesen una expresión sincera de las distintas categorías de productores; unos órganos de representación de diversas categorías profesionales jamás podrían estar cualificadas para tratar cuestiones de política general, y en las cuestiones puramente económicas los grupos profesionales más débiles se convertirían en sujetos de abuso por parte de las categorías profesionales más potentes. A los sindicatos les corresponderán amplias funciones de colaboración con los órganos estatales encargados de resolver los problemas que más directamente les afectan, pero sin duda habría que excluir que les vaya ligada alguna función legislativa, por lo que el resultado sería una anarquía feudal en lo económico, concluyendo en un renovado despotismo político. Muchos de los que se dejaron llevar ingenuamente por el mito del corporativismo, podrán y deberán ser atraídos por medio de la renovación de estructuras; para que entonces se den cuenta de lo absurdo de su antigua solución soñada. El corporativismo no puede tener una vida concreta más allá de la que les puedan ofrecer unos estados totalitarios; que organicen a los trabajadores bajo el mandato de funcionarios y que controlen todos sus movimientos conforme a los intereses de la clase gobernante.

 

Un partido revolucionario no puede ser torpemente improvisado en el momento decisivo, sino que debe empezar desde ahora a formar al menos su filosofía política central, sus líderes y directores. Las primeras acciones que hará este, no será representar a una masa heterogénea de tendencias reunidas transitoriamente por su pasado antifascista, que estén dispuestas a dispersarse una vez caído el régimen totalitario. Un partido revolucionario sabe, sin embargo, que sólo entonces comenzará verdaderamente su obra; para ello debe estar formado por hombres que estén de acuerdo en cuáles son los principales problemas a solucionar en el futuro.

 

Debe penetrar con su propaganda metódicamente dondequiera que estén los oprimidos por el presente régimen, tomando como punto de partida los problemas más dolorosos de cada persona y clase, conectando estos problemas entre si y ver cuáles pueden ser sus verdaderas soluciones. En esta esfera gradualmente creciente de simpatizantes, sólo aquellos que han aceptado e identificado la revolución europea como el principal propósito de sus vidas, pueden ser reclutados por el movimiento: realizando día a día el trabajo necesario, encargándose cuidadosamente de la seguridad de éste incluso frente a situaciones de peligrosa ilegalidad, constituyendo de esta manera una sólida red que dé fortaleza a las esferas más frágiles de sus simpatizantes.

 

No se debe descuidar ninguna ocasión ni sector dónde divulgar su palabra, acudiendo en primer lugar a los ambientes que se consideren más importantes como centros de difusión de ideas y centros de reclutamiento de hombres combativos, debiendo acudir sobretodo hacia los dos grupos sociales más sensibles y decisivos en la situación de nuestro tiempo y en las circunstancias decisivas del mañana; baste decir la clase trabajadora y las clases intelectuales. La primera es la que menos se ha sometido a las disciplinas totalitarias y será la primera en reorganizar sus propias filas. Los intelectuales, en particular los más jóvenes, son aquellos que se sienten espiritualmente más oprimidos y repelidos por el despotismo reinante. Poco a poco las demás clases serán inevitablemente atraídas por el movimiento general.

 

Cualquier movimiento que fracase en la tarea de aliar estas fuerzas, está condenado a la esterilidad; por poner unos ejemplos: un movimiento únicamente de intelectuales no tendrá la fuerza de masa necesaria para convencer a todas las resistencias reaccionarias, será desconfiado y receloso frente a la clase obrera; y aunque esté animado por sentimientos democráticos, será proclive a resbalar ante las dificultades, en el terreno de la movilización de todas las demás clases contra los obreros, es decir hacia una restauración fascista. Si se apoyará sólo en el proletariado se le privará de la claridad de pensamiento que sólo tienen los intelectuales, y que es necesaria para distinguir bien los nuevos deberes y las nuevas vías; permanecerá prisionero del viejo clasismo, verá enemigos en todas partes, y patinará hacia la solución de la doctrina comunista.

 

Durante la crisis revolucionaria, compete a este movimiento organizar y dirigir las fuerzas progresistas, utilizando todos los órganos populares que se forman espontáneamente, como crisol ardiente en el que van a mezclarse las masas revolucionarias, no para realizar plebiscitos, sino en espera de ser guiados.  Éste recogerá la visión y seguridad de lo que hay que hacer, no mediante una preventiva consagración de la todavía inexistente conciencia popular, sino desde la conciencia de representar las profundas exigencias de la sociedad moderna. De este modo se darán las nuevas directrices del nuevo orden europeo, la primera disciplina social de las masas informes. A través de esta dictadura del partido revolucionario se formará el nuevo Estado, y en torno a él la nueva democracia.

 

Es absurdo pensar que un régimen revolucionario como este deba desembocar necesariamente en un despotismo renovado. Desemboca en ello sólo si se ha ido modelando un tipo de sociedad servil. Pero si este partido revolucionario irá creando con pulso firme, desde sus primeros pasos, las condiciones para una vida libre en la que todos los ciudadanos puedan participar realmente en la vida del Estado, su evolución continuará incluso atravesando crisis políticas eventuales de carácter secundario, provocadas por la progresiva comprensión y aceptación por parte de todos del nuevo orden,  por eso en el sentido de una creciente posibilidad de funcionamiento, de instituciones políticas libres.

 

Hoy es el momento en que hay que dejar de lado los viejos estorbos y estar preparados para lo nuevo que llega, tan distinto a todo aquello que se había imaginado, descartando a los ineptos entre los viejos y suscitar nuevas energías entre los jóvenes. Hoy se ha comenzado a tejer la trama del futuro, tejida por aquellos que comprendieron los motivos de la actual crisis de la civilización europea, recogiendo así la herencia de todos los movimientos revolucionarios del pasado de la humanidad, los cuáles naufragaron por la incomprensión del fin a alcanzar o de los medios de cómo saberlos lorgrar.

 

La vía que hay que recorrer no es fácil ni segura: ¡Pero debe y será recorrida!

Visiones para nuestro futuro común en Europa

Entrevista por: Christian Simon

Título original: Visionen zu unserer gemeinsamen Zukunft in Europa

Traducida por: Miguel García Barea

«EuropeCanDoBetter» es un estudio internacional que recoge las diferentes visiones en Europa de jóvenes de cinco países diferentes para darles voz en el discurso político. En una entrevista con treffpunkteuropa.de, el  investigador asociado Ariane Jordan habla sobre ese proyecto, las posibles soluciones a los retos europeos y la falta de representación de los jóvenes en la política continental.

 

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treffpunkteuropa.de: EuropeCanDoBetter es un proyecto ambicioso. ¿Cómo puede ayudar a Europa a superar la crisis?

 

Ariane Jordan: En primer lugar, nos gustaría que participasen tantos jóvenes como fuera posible para contribuir con su opinión sobre Europa y disfrutar durante el tratamiento del tema. La atención se centrará en toda propuesta constructiva que pueda solucionar los distintos desafíos europeos: sólo con visiones que contemplen un futuro común dentro de Europa se puede emprender el camino correcto. A la luz de esto, nuestro objetivo es traducir los resultados de «EuropeCanDoBetter» en aportaciones  para la construcción del discurso sobre el futuro de Europa. Un largo viaje  consta de pequeños pasos. Estaremos encantados de caminar juntos  recopilando las opiniones de los jóvenes más implicados y así proporcionar orientación e inspiración para los responsables políticos.

 

¿Y cómo se va a lograr?

 

La Embajada de Polonia, la Oficina Federal de Relaciones Exteriores y varios medios de comunicación ya han mostrado interés en nuestro proyecto. En principio, obviamente, los resultados solo estarán disponibles para nuestros socios, simpatizantes y organizaciones que participaron en el proyecto. Más adelante, se presentarán públicamente en una rueda de prensa que tendrá lugar al final del proceso.

 

Para describir el proyecto en términos algo más claros, se podría decir que su objetivo es salvar el sentimiento  colectivo de “comunidad” en Europa. ¿Cómo se os ocurrió la idea?

 

Todo comenzó durante un seminario en la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf, cuando los estudiantes estaban discutiendo sobre varios puntos: ¿cuáles serán las consecuencias para el futuro de Europa si corremos el riesgo de que cada país se ocupe en exclusiva de sus propios intereses? ¿Y se ha vuelto tan impopular el sentido europeo de la comunidad como se dice por ahí? Esta discusión nos llevó a establecer un proyecto centrado precisamente en estas cuestiones. Además, había un sector de la población cuya opinión no estaba lo suficientemente representada: los jóvenes. Seguimos hablando de las «generaciones futuras», pero todavía somos incapaces de involucrarlas en el discurso público.

 

Se ha preguntado a los jóvenes de cuatro países diferentes. ¿Es suficiente?

 

Por supuesto que nos hubiera gustado incluir más países de nuestro proyecto, pero tuvimos que adaptarnos a los recursos disponibles. Dadas las circunstancias, una comparación entre cuatro países es ya de por sí una tarea bastante ambiciosa.

 

Así que nos escogieron al azar Alemania, el Reino Unido, España y Polonia.

 

No hemos elegido a estos cuatro países sin orden ni concierto. Basamos nuestra selección en el principio de «la mayor diversidad de casos posible», es decir, nos fijamos en los países que más se diferencian entre sí con respecto a sus actitudes hacia Europa. Tenemos a un país europeísta como Polonia, al más escéptico de todos (Reino Unido) y uno en crisis como España. Alemania fue, en cierto modo, una opción obvia (se trata del país en el que se está llevando a cabo el estudio.

 

¿Quién financia el proyecto?

 

EuropeCanDoBetter es un proyecto de la Fundación Centro de Cambio, una fundación científica sin ánimo de lucro e independiente, que se centra en proyectos relacionados con los cambios económicos y sociales. EuropeCanDoBetter es financiado en parte por la fundación y en parte por nuestro patrón en Düsseldorf, Udo van Meeteren. También contamos con el apoyo de la organización no lucrativa Fundación Hertie.

 

EuropeCanDoBetter es un socio de cooperación de los Jóvenes Europeos Federalistas (JEF). Sin duda es una buena manera de dar a conocer su proyecto. Hasta ahora, sin embargo, su página de Facebook sólo tiene alrededor de 200 «Me gusta» – señal de escasa relevancia. ¿Se han concienciado los jóvenes lo suficiente con su proyecto?

 

Hasta ahora, todos con los que hemos hablado han dado la bienvenida al proyecto. Prueba de ello es también el gran apoyo recibido por más de 80 organizaciones, que nos han ayudado a anunciar el proyecto entre sus respectivos miembros. Sin embargo, no debemos engañarnos: en estos días, hay bien de competencia entre proyectos relacionados con Europa. Sólo unos pocos, sin embargo, están orientados a las soluciones. En lugar de limitarnos pedir opiniones, nuestro objetivo es escuchar las  posibles soluciones que los jóvenes propongan para el futuro de Europa.

 

¿Por ejemplo?

 

Corresponde a los encuestados para definir la causa de esta sensación de crisis. De hecho, eso es exactamente lo que hace especial a nuestro proyecto: nosotros no definimos los aspectos más relevantes de la crisis. En su lugar, preguntamos a los participantes los temas y ámbitos de actuación que son más relevantes para ellos. En el proceso también queremos destacar los diferentes miedos que la gente de Polonia, España o Reino Unido puedan tener.

 

¿Ya se han producido los primeros resultados?

 

Sí, estarán disponibles en breve. Vamos a comenzar con la segunda oleada de encuestas dentro de tres o cuatro semanas: para entonces, habremos evaluado las opiniones de nuestros encuestados sobre los grandes retos para Europa. Hasta el momento, hemos recibido poco menos de 1.500 respuestas solo para esa misma pregunta.

 

Luego, ¿van a modificar las preguntas?

 

Al igual que el primer turno, el segundo también incluirá algunas preguntas fundamentales sobre Europa. Estamos interesados ​​principalmente en las reacciones a las consecuencias de la crisis financiera y el curso de la política exterior de la UE. En cualquier caso, casi ningún otro tema impulsa el debate tanto como (las elecciones y el Nuevo gobierno de) Grecia y el conflicto ucraniano. El enfoque de nuestro estudio, sin embargo, reside claramente en el desarrollo de posibles soluciones a los problemas que la propia generación joven haya enumerado en la primera ronda de encuestas.

 

Muchas gracias por la entrevista.

 

Entrevista se llevó a cabo por Christian Simon. Traducida al español por Miguel García Barea.

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Manifiesto de Ventotene – 7ª Entrada

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III- OBLIGACIONES DE DESPUÉS DE LA GUERRA: REFORMA DE LA SOCIEDAD.

 

Una Europa libre y unida es premisa necesaria para el fortalecimiento de la civilización moderna, de la cual la era totalitaria representó una interrupción. El final de esta era, hará retomar inmediatamente de pleno el proceso histórico contra la desigualdad y los privilegios sociales. Todas las viejas instituciones conservadoras que impedían la actuación de las fuerzas progresistas serán colapsadas o estarán en vías de serlo; y su crisis deberá ser explotada con valentía y decisión.

 

La revolución europea, para responder a nuestras exigencias deberá ser socialista, esto significa que deberá proponerse la emancipación de la clase trabajadora y la obtención para ésta de condiciones de vida más humanas. La orientación para tomar disposiciones en dicha dirección, no puede ser únicamente un principio puramente doctrinario, según el cual la propiedad privada de los medios materiales de producción debe ser abolida y tolerada sólo de forma provisional cuando no sea posible otra alternativa. La estatalización general de la economía fue la primera forma utópica en la que las clases trabajadoras representaron su liberación del yugo capitalista; pero una vez realizada en pleno, no lleva a los resultados soñados, sino a la constitución de un régimen en el que toda la población está al servicio de la clase restringida de los gestores burócratas de la economía.

 

El principio verdaderamente fundamental del socialismo es aquel según el cual las fuerzas económicas no deben dominar a los hombres; sino ser sometidas, guiadas y controladas por éstos del modo más racional posible hasta que las grandes masas dejen de ser las víctimas. Las gigantescas fuerzas del progreso que broten de los intereses individuales no deben ser extinguidas por la rutina, para luego encontrarse a continuación frente al indisoluble problema de tener que resucitar el espíritu de iniciativa, mediante las diferencias salariales y con otras medidas del estilo; ya que, en cambio, esas fuerzas deben ser exaltadas y extendidas, ofreciendo una mayor oportunidad de desarrollo y empleo, al mismo tiempo que se perfeccionan y consolidan los cimientos que las encaminen hacia objetivos de mayor ventaja para la colectividad.

 

La propiedad privada debe ser abolida, limitada, corregida, pero de forma observada y distinta caso por caso, y no dogmáticamente de acuerdo con una ideología. Esta directiva se inserta en el proceso de formación de una vida económica europea liberada de las pesadillas del militarismo o burocratismo nacional. La solución racional debe tomar el puesto de la irracional, incluso en la conciencia de los trabajadores. En un intento de describir con mayor detalle el contenido de esta directiva, y advirtiendo que la conveniencia y modalidad de cada punto programático deberá ser juzgados en relación con el presupuesto ya indispensable de la unidad europea, destacaré a continuación los siguientes puntos:

 

 

a) No se puede dejar a las empresas que, desarrollando una actividad necesariamente monopolista, estén en condiciones de explotar a las masas de consumidores, como por ejemplo hacen las eléctricas o las metalúrgicas. Estas corporaciones existen por razones de interés colectivo, pero que para administrarse necesitan de clientes protectores, de subsidios, de favores etc. Estas empresas, por la grandeza de los capitales invertidos y el número de trabajadores ocupados, o por la importancia del sector que dominan, pueden llegar a chantajear a los órganos del Estado, imponiendo la política para ellos más ventajosa (ej.: industrias mineras, grandes institutos bancarios, grandes armamentos). Este es el campo en el que deberán proceder sin duda las nacionalizaciones en una escala vastísima, sin prestar atención a los derechos adquiridos.

 

b) Los que tuvieron en el pasado el derecho de sucesión, permitieron acumular unas riquezas en manos de unos pocos privilegiados que convendrá redistribuir de modo igualitario durante una crisis revolucionaria; para así eliminar las clases parasitarias y para dar a los trabajadores los instrumentos de producción que necesitan, así como mejorar las condiciones económicas y hacerles alcanzar una mayor independencia de vida. Pensamos que una reforma agraria haría que, pasando la tierra a quién la cultiva, aumentaría enormemente el número de propietarios, extendiendo la propiedad a los trabajadores en sectores no estatalizados con gestiones de cooperativas, acciones etc.

 

c) Los jóvenes deben ser asistidos con las herramientas necesarias para reducir al mínimo las distancias entre las posiciones de partida en la lucha por la vida. En particular, la enseñanza pública deberá dar a los alumnos las posibilidades efectivas de proseguir los estudios desde los cursos obligatorios hasta los superiores, no sólo a los ricos; y deberá preparar a los estudiantes de cada rama de los distintos oficios y de las diversas actividades liberales y científicas en un número de individuos correspondiente a la demanda del mercado, de modo que las remuneraciones medias resulten equiparables en todas las categorías profesionales, sea cual sea la divergencia entre las remuneraciones en el interior de cada categoría y dependiendo de las capacidades individuales.

 

d) La potencialidad casi sin límite de la producción en masa de géneros de primera necesidad con la técnica moderna, permite asegurar a todos con un costo social relativamente pequeño; la comida, el alojamiento y el vestido, con el mínimo de comodidad necesaria para conservar el sentido de la dignidad humana. La solidaridad hacia aquellos que sucumbieron ante la lucha económica, no deberá por ello manifestarse en forma de caridad humillante y generadora de los mismos males que vanamente intenta remediar, sino que se deben tomar medidas serias que garanticen un estándar de vida decente para todos, incondicionalmente, sin reducir el estímulo al trabajo y al ahorro. De este modo ninguno sería forzado por la miseria a aceptar contratos de trabajo injustos.

 

 

e) La liberación de las clases trabajadoras sólo puede tener lugar llevando a cabo las condiciones anteriormente expuestas; sin dejarlas caer en poder de la política económica de los sindicatos nacionalistas, que transportan al ámbito obrero los métodos característicos del gran capital. Los trabajadores deben de ser libres de elegir a sus propios representantes para tratar colectivamente las condiciones en que están dispuestos a trabajar, y el Estado deberá poner los medios jurídicos para garantizar el cumplimientos de los convenios acordados; así todas las tendencias monopolistas podrán ser eficazmente combatidas una vez que se hayan realizado las transformaciones sociales.

 

Estos son los cambios necesarios para crear en torno al nuevo orden europeo,  un amplio estrato de ciudadanos interesados en su mantenimiento, y para dar a la vida política a una consolidada impronta de libertad, impregnada de un fuerte sentido de solidaridad social. Sobre estas bases, las libertades políticas podrán realmente tener un contenido concreto, y no sólo formal, en cuanto a que la masa de ciudadanos tendrá una independencia y conocimiento suficiente para ejercitar un continuo y eficaz control sobre la clase gobernante.

 

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Efectos de un seguro de desempleo europeo

Escrito por: Dirk Neumann y Mathias Dolls

Título Original: Effekte einer europäischen Arbeitslosenversicherung

Traducido por: Julia Cartagena

La gran recesión de 2008/09 y la crisis de la deuda que ha resultado de la misma ha reavivado el debate sobre una mayor unión fiscal en Europa. En este momento, uno de los temas que más se discuten es un seguro de desempleo para la Eurozona. La idea es que un sistema así podría amortiguar el impacto de las crisis económicas si los estados miembros no tienen capacidad suficiente para cumplir esa función. Debemos preguntarnos como podría ser ese seguro de desempleo, sus efectos así como sus posibles riesgos.

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La eurozona suele ser considerada como una unión monetaria atípica, ya que la política monetaria se decide a nivel europeo mientras que la política fiscal la llevan los estados miembros. Esta situación puede acarrear dos problemas. El primero, que una política monetaria y de tipo de interés a nivel europeo puede ser demasiado restrictiva para amortiguar shocks económicos inesperados en un solo país. El segundo, que la política fiscal nacional puede no ser capaz de reducir impuestos y aumentar beneficios durante una recesión económica cuando los países pierden acceso a los mercados de capital privado y por ello no pueden emitir deuda. Ambos problemas se han dado en la presente crisis. Desde el llamamiento de Van Rompuy para una “capacidad fiscal europea” y el proyecto de la Comisión Europea para una unión económica y monetaria profunda, se está discutiendo si se deberían introducir elementos de una política fiscal común en la Eurozona. En este contexto, un seguro europeo de desempleo que reemplace en parte a los sistemas nacionales ha sido tema de intenso debate. Los defensores de esta medida recalcan que ese seguro contra el desempleo estabilizaría la demanda agregada en tiempos de crisis. Por otra parte, los objetores dicen que un sistema así podría transformar la zona euro en una unión de transferencias, es decir, llevaría a una redistribución permanente entre los distintos países.

Efecto principal: la estabilización de los ingresos de los hogares

En un estudio reciente examinamos como las distintas versiones de un seguro europeo de desempleo habrían afectado a los hogares de los 18 países de la Eurozona entre los años 2000 y 2013. En principio, el seguro europeo de desempleo está diseñado para que los individuos que se queden en el paro queden automáticamente cubiertos por dicho seguro. El beneficiario recibiría 50% del valor de sus últimos ingresos durante 12 meses. Los gobiernos nacionales podrían optar por ampliar esos beneficios para desempleados. Encontramos que este sistema podría haber sido implementado con un coste anual relativamente pequeño, unos 49 billones de euros por año (en media) entre el año 2000 y el 2013, financiados por una tasa de contribución  igual para todos los estados miembros, un 1,57% de los ingresos del empleo. El resultado principal es que los ingresos de los hogares se habrían estabilizado, especialmente al comienzo de la actual crisis. Pese a todo, el efecto habría disminuido al alargarse la crisis y aumentar el porcentaje (no elegible) de parados de larga duración.

Redistribución entre países limitada

¿Llevaría este sistema a transferencias permanentes entre países como determinados críticos subrayan? En principio, este sistema no conlleva redistribuciones permanentes per sé ya que a nivel europeo solo está cubierto el desempleo a corto plazo (en vez del desempleo a largo plazo, estructural). Sin embargo, nuestros cálculos muestran que un pequeño número de estados miembros hubieran sido contribuyentes netos o receptores netos en cada uno de los periodos. Los mayores contribuyentes netos serían Austria, Alemania y los Países Bajos, con unas contribuciones medias de 0,2-0,42 por ciento de su PIB, mientras que los mayores receptores serían Letonia y España (con unos beneficios del 0,33 y 0,53% de su PIB). Sistemas alternativos para este seguro de desempleo podrían atajar ese problema. En general, sistemas con ratios de cobertura más bajos y niveles de generosidad más bajos generan menores transferencias entre países, aunque también reducen los efectos deseados. Además, se puede plantear un sistema de beneficios por desempleo que solo se active si el shock económico llega a cierto nivel, por ejemplo si la tasa de desempleo llega a cierto nivel. Nuestro estudio demuestra que bajo este sistema ningún país hubiera sido contribuyente neto o receptor neto permanentemente. Con 21 billones de euros,  el presupuesto general y por lo tanto la redistribución entre países sería la mitad de la prevista en el sistema inicial.

Riesgo de manipulación

Por supuesto, este tipo de simulaciones solo pueden hacerse asumiendo muchos supuestos, sobre todo los relacionados con el comportamiento que son muy difíciles de calcular con estos modelos. Por ejemplo, un seguro de desempleo común podría reducir los incentivos de los gobiernos nacionales para resolver los problemas estructurales del mercado de trabajo. Pese a ese posible problema, con el sistema que hemos presentado, que solo se centra en el desempleo a corto plazo, los gobiernos nacionales seguirían soportando el coste del desempleo a largo plazo. Otras preocupaciones que han surgido tratan el tema de la manipulación administrativa y de que dicho seguro pueda generar incentivos adversos a nivel individual sobre la búsqueda de empleo o la migración. Ambos problemas se pueden resolver parcialmente con un diseño cuidadoso del sistema de prestación por desempleo. Además, debemos tener en cuenta que las instituciones del mercado de trabajo y el diseño de los sistemas nacionales de prestación por desempleo difieren de un país a otro, y un sistema europeo exigiría un compromiso político en términos de armonización de esas instituciones. Por último, aún no existe un marco legal para un sistema europeo de prestación por desempleo.

En resumen, un sistema europeo de prestaciones por desempleo puede ser considerado como una opción seria para mejorar la resistencia contra próximas crisis económicas en la Eurozona. El debate actual va a tener que tratar los posibles beneficios y problemas de manera integral. Otras formas de estabilización fiscal también tienen que ser exploradas. En cualquier caso, un sistema europeo de prestaciones por desempleo será más bien un proyecto a largo plazo y el requisito clave será un acuerdo previo sobre el reparto del riesgo fiscal entre todos los estados miembros.

 

Autores

Mathias Dolls es un investigador en el Centro Europeo de Investigación Económica (ZEW) en Mannheim.

Dirk Neumann es un estudiante postdoctoral en la Université Catholique de Louvain en Bélgica y un investigador en ZEW.

Link del estudio: http://ftp.zew.de/pub/zew-docs/dp/dp14095.pdf

La hora de una política energética europea

Escrito por: Fabio Genoese

Título original: Höchste Zeit für eine europäische Energiepolitik

Traducido por: Pablo Laboreo

La UE importa actualmente más del 50% de la energía que consume. Las implicaciones políticas y económicas que resultan de esta dependencia energética podrían reducirse de una manera más eficiente y efectiva a través de una política europea coordinada que a través de 28 políticas nacionales distintas. Es hora de una unión europea energética.

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La Unión Europea importa hoy en día más del 50% de la energía que consume. Como resultado, gastamos más de mil millones de euros (1.000.000.000€) al día, aproximadamente unos cuatrocientos mil millones (400.000.000.000€) al año en importar energía (por cierto, en forma de combustibles fósiles). Aparte de la dimensión económica que esto conlleva está también la dimensión política, como que algunos de los estados miembros de la UE son totalmente dependientes de un proveedor o incluso de una sola vía de abastecimiento. Este es el caso del abastecimiento de gas natural de algunos estados miembros del borde Este de la UE; los problemas asociados han surgido frecuentemente durante la última década tanto a nivel nacional como al europeo. Existe el consenso general dentro de la UE de que moderar la demanda de energía e incrementar el uso de fuentes de energía domésticas – donde se incluyen las renovables – ayudaría a mejorar la situación. Desde un punto de vista económico, esto reduciría gastos operacionales (por ejemplo, el coste de carburante) pero requeriría gastos de capital adicionales (como invertir en renovables y eficiencia energética, por ejemplo).

Las evaluaciones llevadas a cabo dentro del proyecto “Towards2030” – “Hacia2030” – determinan qué medidas de eficiencia energética podrían reducir la demanda de gas natural en 12 estados miembros del borde Este de la UE en un 14%, lo que significa un ahorro neto medio de tres mil quinientos millones de euros (3.500.000.000€) al año. Aumentar la parte de las energías renovables reduciría la demanda un 6% adicional en estos países. Incluso en el campo de las renovables, los beneficios a medio plazo normalmente exceden los costes –a condición de que se garantice el apoyo económico a los generadores de una manera competitiva y eficiente lo cual, hay que admitir, no siempre ha sido el caso en la última década.

Ante todo, un cambio tal al pasar de gastos operacionales a gastos de inversión de capital requiere un marco político estable con objetivos a largo plazo creíbles para atraer inversiones. Tales objetivos han sido adoptados recientemente por el Consejo Europeo en Octubre de 2014 para el periodo de 2020 a 2030 – aunque sin llegar a acordar el papel individual de los estados miembros ni mecanismos que aseguren la cooperación entre estados nacionales para alcanzar estos objetivos de una manera más rentable. La cooperación transfronteriza resulta especialmente aconsejable en el sector de la energía para ahorrar. Los costes de capacidad de producción adicional necesaria para equilibrar la variabilidad de la energía solar y eólica disminuyen al aumentar la extensión geográfica considerada, simplemente porque las condiciones meteorológicas no son las mismas en toda Europa. Por ejemplo, la baja velocidad de los vientos en el Norte de Alemania puede coincidir con fuertes rachas de los mismos en el Sur de Francia, y viceversa. Bajas velocidades o calma total en ambas zonas sería improbable.

En el marco político actual de energías renovables, los estados miembros de la UE no están cooperando. El grado de cooperación es igualmente bajo en otros campos de la política energética, por ejemplo cuando se trata de asegurar la seguridad del abastecimiento. Los mercados de energía continúan fragmentados y limitan la competición transfronteriza, que ayudaría a reducir precios. Dadas las conexiones físicas entre países vecinos, las políticas de energía y sus implicaciones parecen cobrar más sentido a un nivel regional, por ejemplo en la zona de Europa Centro-Occidental.

Desde que el Presidente Jean-Claude Juncker identificara la idea de tener una “Unión Energética” como una misión objetivo de la Comisión Europea, la ventana de oportunidad para tener un enfoque más europeo hacia las políticas energéticas se ha reabierto. En el comunicado del 25 de Febrero de 2015 el Vicepresidente de la Comisión y Comisario Europeo por la Unión Energética Maroš Šefčovič afirmó que la situación actual, con 28 marcos políticos nacionales, no puede continuar. La competencia transfronteriza sigue siendo débil. Es más, existe el riesgo de que comiencen a aparecer descoordinadas partidas de inversión a nivel nacional – a una cuestionable rentabilidad. Para prevenir esta situación, la Comisión pretende apoyar iniciativas a un nivel regional, grupos de miembros estado vecinos que quieran alinear sus políticas nacionales. Éste es posiblemente el mayor y más concreto paso adelante y podría conducir a la creación de uniones regionales de energía. Tales enfoques regionales podrían, sin embargo, ganar relevancia para la UE al completo ya que ésta asume un importante papel en el proceso, al diseñar activamente el marco director de las iniciativas regionales. Queda por ver cuánto capital político está dispuesto y es capaz de dedicar a la política energética, pero el hecho de que la Comisión Europea reconozca que la energía es un tema demasiado importante para ser ignorado es, sin duda, un avance positivo y buenas noticias para los ciudadanos de la Unión Europea.

 

Acerca del autor:

El Doctor Fabio Genoese es actualmente investigador del Centre for European Policy Studies (CEPS) en Bruselas y profesor invitado del Institut d’études politiques en París. Su trabajo se centra en el mercado interno de energía eléctrica y gas, así como en las políticas eficientes de apoyo a las tecnologías emergentes necesarias para que la transición energética se lleve a cabo.

 

Para leer más artículos sobre el argumento:

La Unión de la energía comienza en los Pirineos

Las Energías Renovables en la Unión Europea, ¿Lastre o Futuro?

 

 

 

Manifiesto de Ventotene – 6ª Entrada

manifesto

<—– 5ª ENTRADA

Todos los hombres razonables reconocen que ya no se puede mantener un equilibrio de Estados europeos independientes, conviviendo con una Alemania militarista en igualdad de condiciones que el resto de países, ni se puede despedazar a Alemania para tenerla bajo yugo una vez vencida. Parece evidente que ningún país de Europa quedó al margen mientras los demás combatían, haciendo inútiles las declaraciones de neutralidad y los pactos de no agresión. Está ya demostrada la inutilidad, así como lo pernicioso de organismos como la Sociedad de Naciones, que pretendía garantizar un derecho internacional sin una fuerza militar capaz de imponer sus decisiones respetando la soberanía absoluta de los Estados participantes. Absurdo resultó el principio de no intervención, según el cual cada pueblo debería ser libre de elegir el gobierno déspota que mejor creyese como si la constitución interna de cada Estado no constituyera un interés vital para todos los países europeos que lo rodean. Los múltiples problemas que envenenan la vida internacional del continente resultan insolubles mientras sigan trazadas las fronteras en zonas de población mixta: La defensa de las minorías alógenas, el desbloqueo al mar de los países situados en el interior, la cuestión balcánica, la cuestión irlandesa etc… Encontrarían en una Federación Europea la misma eficaz y sencilla solución que encontraron las regiones pequeñas al formar parte de una vasta unidad nacional; perdiendo la mayoría sus asperezas al transformarse éstas en meros problemas de relación entre sus diversas provincias.

 

Por otra parte, el final del sentido de seguridad debido a la supuesta intocabilidad de Gran Bretaña, que aconsejaba a los ingleses la «splendid isolation«. La disolución del ejército y de la misma república francesa en el primer ataque de las fuerzas alemanas (que es de esperar que como resultado acabe con la convicción chovinista de la absurda superioridad gálica) y que además despierte la conciencia de la gravedad de ello por el peligro corrido por la servidumbre posterior. Son todas estas circunstancias las que favorecerán la constitución de un régimen federal, que ponga fin a la actual autarquía. Y el hecho de que Inglaterra haya aceptado ya el principio de la independencia India y Francia haya potencialmente perdido prácticamente todo su imperio, hacen más fácil encontrar una base de acuerdo para una sistematización europea en las posesiones coloniales.

 

A todo esto va unida la desaparición de algunas de las principales dinastías, y la fragilidad de las bases que sostiene aquellas supervivientes. Se toma en cuenta que las dinastías que consideraban los distintos países como sus pertenencias tradicionales representan, junto a los poderosos intereses de los que les apoyaban, el más serio obstáculo para la organización racional de los Estados Unidos de Europa; ya que estos no pueden basarse únicamente en una federación de países republicanos. Y cuando superando el horizonte del viejo continente, se abracen en una visión conjunta todos los pueblos que constituyen la humanidad; será necesario reconocer que la Federación Europea es la única garantía concebible para que las relaciones con los pueblos asiáticos y americanos se puedan desarrollar sobre una base de cooperación pacífica, en espera de un futuro lejano aún por venir en el que sea posible la unidad de todo el globo.

 

La línea divisoria entre partidos progresistas y partidos revolucionarios no pasa, por consiguiente, en la línea formal de la mayor o la menor democracia, del mayor o del menor socialismo que instituir, sino a lo largo de la novísima y sustancial línea que separa a aquellos que conciben como fin esencial de la lucha, lo antiguo, es decir la conquista del poder político nacional – Lo cual sólo sigue el juego a las fuerzas reaccionarias, dejando enfriar la lava incandescente de las pasiones populares y logra que resurjan los viejos disparates – y aquellos que verán como deber central la creación de un sólido Estado europeo como meta de las fuerzas populares; las cuáles, en caso de conquistar el poder nacional sería sólo para utilizarlo como instrumento para lograr la unidad internacional.

 

Mediante la propaganda y la acción, buscando establecer de todos modos posibles los acuerdos entre los distintos movimientos que se van formando en varios países, es necesario desde ahora echar los cimientos de un movimiento que sepa movilizar todas las fuerzas para hacer nacer un nuevo organismo y que será la creación más grandiosa  e innovadora jamás surgida desde hace siglos en Europa. Un sólido Estado federal europeo debe disponer de una fuerte armada europea que sustituya a los ejércitos nacionales, para así poder destruir la espina dorsal de los regímenes totalitarios; también debe tener órganos políticos y medios suficientes para ejecutar en cada Estado federal unas deliberaciones dirigidas a mantener un orden común, dejando a los Estados que lo compondrían una autonomía que permita una articulación eficaz y el desarrollo de una vida política adaptada a las peculiaridades características de los distintos pueblos.

Si llega a haber en los principales países europeos un número suficiente de hombres que comprendan esto, la victoria estará en poco tiempo en sus manos, porque la situación y los ánimos siempre serán favorables a su obra. Tendrán en contra a partidos y tendencias desacreditadas por su desastrosa experiencia de los últimos 20 años, pero entonces ya será la hora de obras nuevas, de hombres y mujeres nuevos, será la hora de un MOVIMIENTO PARA UNA EUROPA LIBRE Y UNIDA.

 

7ª ENTRADA —–>

Esperanto y Unión Europea; una relación conflictiva

autor: Maxime Retailleau

Título original: L’espéranto et l’Union européenne: une relation conflictuelle

Traducido por Miguel García Barea

El esperanto fue inventado por el médico polaco Ludwik Lejzer Zamenhof, con el propósito de llegar a ser una segunda lengua que, extendida en todo el mundo, permitiera a los individuos comunicarse entre sí. Las asociaciones esperantistas y ciertos partidos políticos como Europe Démocratie Espéranto, están convencidos de que las instituciones europeas ganarían mucho empleando la lengua en el interior de su seno. Entonces, ¿por qué nadie les toma en serio ?

El Esperanto, inventado en 1887, fue diseñado como un lenguaje universal, sobre todo para evitar el «imperialismo» de una lengua nacional sobre las demás lenguas del mundo. – Martin Schmitt

 

Europa parecía ser la región más propicia para que triunfara el esperanto. La mayoría de las letras de su alfabeto  proceden del  latín, y su vocabulario está inspirado e influido por numerosas lenguas indoeuropeas, luego nos es más mucho más fácil aprenderlo que a los chinos o a los indios. Además, la gran diversidad de lenguas en la UE  (un total de 24 oficiales) plantea a menudo problemas que una lengua artificial neutra podría resolver.

Sin embargo, la Unión Europea ha mostrado muy poco interés por el esperanto. Además de ser artificial, la lengua no es utilizada oficialmente en ninguno de los países miembros, hecho que plantea un impedimento jurídico. Eso también explica que no disponga de ningún apoyo estatal, al contrario que otros idiomas. Y a menudo se le reprocha no tener la riqueza cultural e histórica de una lengua nacional o regional, por lo que su aprendizaje no se ve favorecido.

En cambio, el informe Grin, dirigido por un economista francés por encargo del Alto consejo para la escuela de aquel país, pone de manifiesto  el interés que tendría en la Unión Europea la enseñanza y uso del esperanto.

Nos recuerda en primer lugar que es una lengua muy simple y fácil de aprender. No incluye ni verbos irregulares ni excepciones gramaticales. Y en el que también es fácil entenderse: «Estaba discutiendo el otro día con gente de Québéc en esperanto… ¡y nos comprendíamos mejor que en francés !» nos ha revelado Didier Loison, vicepresidente de Esperanto Frances.

Entonces, al no ser la lengua materna de nadie, permitiría reestablecer la equidistancia lingüística dentro de las instituciones europeas. En efecto, el inglés goza de una situación de privilegio que favorece inevitablemente a sus hablantes nativos. Por tanto,  la lengua inglesa era percibida como «imperialista», constituyéndose así la «gran enemiga» de los esperantistas.

Además, el esperanto permitiría a su vez reducir los enormes gastos ligados a la traducción. Pero no se trata de sustituir ninguna de las demás lenguas. De hecho, los esperantistas desean que durante las reuniones y debates de las diferentes instituciones europeas cada uno se exprese en su lengua materna. En cambio, solo habría una única traducción propuesta, en esperanto. Para que este hecho se llevase a la práctica, haría falta que todo el mundo lo hablara.

Así, como el informe Grin reconoce, el esperanto no puede: «recomendarse más allá que dentro de una estrategia a largo plazo que se materializaría en una generación». Los esperantistas pierden apoyos e individuos implicados en su causa. Ellos luchan por hacer oír su voz y para dirigir bien su proyecto a largo plazo.

Enfin, se trata de un problema de información. La gran mayoría de la población conoce mal sus objetivos. Muchos también albergan reticencias fundamentadas en ideas falsas, como lamenta Michèle Abada-Simon, vicepresidente del partido Europe Démocratie Esperanto: «Bastante gente piensa que el esperanto va a reemplazar a todas las demás lenguas. Nuestro objetivo es bien distinto: es una lengua complementaria, que podría  permitir a todos los individuos comunicarse entre sí. Pero cada uno continuaría al mismo tiempo utilizando su(s ) lengua(s) matena(s)».

Por lo tanto, se han dado muy pocos pasos a favor del esperanto hasta la fecha. En Hungría por ejemplo, se permite elegir el esperanto en la prueba  de lengua extranjera al final de la escuela secundaria. También es posible presentarse a los exámenes de nivel estatal según la clasificación de la MCER (Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas Común) en los niveles B1, B2 y C1.

 

El Manifiesto de Ventotene – 5ª Entrada

 

manifesto

<—– 4ª ENTRADA

Entre las diversas tendencias proletarias, seguidoras de la política clasista y del ideal colectivista, los comunistas reconocieron la dificultad de obtener un seguimiento de fuerzas suficientes para vencer, y por ello – a diferencia de los otros partidos – se transformaron en un movimiento rígidamente disciplinado que explota el mito ruso para organizar a los trabajadores, pero de quienes no aceptan sus derechos y a quienes utilizan en las más variadas maniobras.

 

Este comportamiento hace en una crisis revolucionaria más eficientes a los comunistas que a los demócratas; pero entonces tratarán de diferenciarse lo máximo posible las clases trabajadoras de otras fuerzas revolucionarias – predicando que su «verdadera» revolución está todavía por llegar – por lo cual constituirán, en estos momentos decisivos, un elemento sectario con absoluta dependencia de los estados comunistas ya establecidos, que repetidamente los utilizarán para la consecución de su política internacional; impidiéndoles hacer una política con un mínimo de coherencia. Tendrán la necesidad de esconderse detrás de un Karoly, de un Blum, de un Negrín para luego terminar yendo fácilmente a la ruina junto con estos fantoches; ya que el poder se puede conseguir mediante la astucia pero no se puede mantener sino con la capacidad de responder en modo orgánico y vital a las necesidades de la sociedad moderna.

 

Si la lucha quedara mañana limitada a los límites de los países europeos, resultaría muy difícil escapar a las viejas incertidumbres de los antiguos Estados nacionales; ya que sus elites ya tienen planificada meticulosamente la economía de su país y su única incertidumbre sería decidir a qué clase social deberían entregar el control del gobierno. Entonces el frente de las fuerzas progresistas sería fácilmente hecho añicos entre las risas de las y elites económicas. Con la mayor probabilidad, serían los reaccionarios los que sacarían mayor provecho ello.

 

Un verdadero movimiento revolucionario deberá surgir de los que supieron criticar las viejas manifestaciones políticas; sabiendo colaborar con todas las fuerzas democráticas que contribuyan a la disgregación del totalitarismo, pero sin dejarse alterar por la praxis política de ninguna de ellas.

 

Las fuerzas reaccionarias tienen hombres y mandos hábiles y educados para dirigir, que se batirán enfurecidamente por conservar su supremacía. Éstas, en los momentos claves, sabrán camuflarse en fuerzas amantes de la libertad, de la paz, del bienestar general y de los más pobres. Ya en el pasado vimos como los reaccionarios se ocultaron detrás de movimientos populares, convirtiéndose en la fuerza más peligrosa con la que enfrentarse.

 

Aquellos que querrán conseguir la restauración de los estados nacionales, influirán sobre el sentimiento popular más difundido, el más ofendido por los recientes acontecimientos y el más usualmente utilizado para propósitos reaccionarios: El sentimiento patriótico. De este modo pueden también esperar confundir las ideas de sus adversarios más fácilmente, dado que las masas populares tienen como única experiencia política adquirida, la desarrollada dentro del ámbito nacional, y es por esto bastante más fácil de controlar a sus dirigentes más miopes en la tarea de la reconstrucción de los países desolados por la guerra. Incluso estos nuevos Estados nacionales podrían ser en apariencia ampliamente demócratas y socialistas; pero el retorno de los reaccionarios al poder sería sólo cuestión de tiempo: Pronto resurgirían los celos entre países y cada Estado contaría de nuevo con las armas para satisfacer sus propias exigencias nacionales. En un breve período de tiempo convertirían a los pueblo en ejércitos: Los generales volverían a mandar, los monopolistas a aprovecharse de la autarquía, los cuerpos burocráticos a vanagloriarse y los clérigos a mantener dóciles a las masas. Todas las conquistas sociales de los primeros momentos se marchitarían frente a la necesidad de prepararse para una futura guerra.

 

 

El problema que en un primer lugar debe ser resuelto, ya que fallando este cualquier otro progreso sería sólo algo superfluo, sería la definitiva abolición de las divisiones de Europa en Estados nacionales soberanos. El colapso de la mayor parte de los países del continente bajo el opresor alemán, estableció la suerte de los pueblos europeos, ya que, o acabaron bajo el dominio hitleriano o todos juntos entrarán, con la caída de este, en un cambio revolucionario que no se encontrará dentro de las sólidas estructuras estatales. Los espíritus están ahora mucho mejor dispuestos que en el pasado para una reorganización federal de Europa; la dura experiencia de los últimos decenios abrirán los ojos, incluso a aquellos que no quieran ver, y hará madurar muchas circunstancias favorables a nuestro ideal.

 

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