Esperanto y Unión Europea; una relación conflictiva

autor: Maxime Retailleau

Título original: L’espéranto et l’Union européenne: une relation conflictuelle

Traducido por Miguel García Barea

El esperanto fue inventado por el médico polaco Ludwik Lejzer Zamenhof, con el propósito de llegar a ser una segunda lengua que, extendida en todo el mundo, permitiera a los individuos comunicarse entre sí. Las asociaciones esperantistas y ciertos partidos políticos como Europe Démocratie Espéranto, están convencidos de que las instituciones europeas ganarían mucho empleando la lengua en el interior de su seno. Entonces, ¿por qué nadie les toma en serio ?

El Esperanto, inventado en 1887, fue diseñado como un lenguaje universal, sobre todo para evitar el «imperialismo» de una lengua nacional sobre las demás lenguas del mundo. – Martin Schmitt

 

Europa parecía ser la región más propicia para que triunfara el esperanto. La mayoría de las letras de su alfabeto  proceden del  latín, y su vocabulario está inspirado e influido por numerosas lenguas indoeuropeas, luego nos es más mucho más fácil aprenderlo que a los chinos o a los indios. Además, la gran diversidad de lenguas en la UE  (un total de 24 oficiales) plantea a menudo problemas que una lengua artificial neutra podría resolver.

Sin embargo, la Unión Europea ha mostrado muy poco interés por el esperanto. Además de ser artificial, la lengua no es utilizada oficialmente en ninguno de los países miembros, hecho que plantea un impedimento jurídico. Eso también explica que no disponga de ningún apoyo estatal, al contrario que otros idiomas. Y a menudo se le reprocha no tener la riqueza cultural e histórica de una lengua nacional o regional, por lo que su aprendizaje no se ve favorecido.

En cambio, el informe Grin, dirigido por un economista francés por encargo del Alto consejo para la escuela de aquel país, pone de manifiesto  el interés que tendría en la Unión Europea la enseñanza y uso del esperanto.

Nos recuerda en primer lugar que es una lengua muy simple y fácil de aprender. No incluye ni verbos irregulares ni excepciones gramaticales. Y en el que también es fácil entenderse: «Estaba discutiendo el otro día con gente de Québéc en esperanto… ¡y nos comprendíamos mejor que en francés !» nos ha revelado Didier Loison, vicepresidente de Esperanto Frances.

Entonces, al no ser la lengua materna de nadie, permitiría reestablecer la equidistancia lingüística dentro de las instituciones europeas. En efecto, el inglés goza de una situación de privilegio que favorece inevitablemente a sus hablantes nativos. Por tanto,  la lengua inglesa era percibida como «imperialista», constituyéndose así la «gran enemiga» de los esperantistas.

Además, el esperanto permitiría a su vez reducir los enormes gastos ligados a la traducción. Pero no se trata de sustituir ninguna de las demás lenguas. De hecho, los esperantistas desean que durante las reuniones y debates de las diferentes instituciones europeas cada uno se exprese en su lengua materna. En cambio, solo habría una única traducción propuesta, en esperanto. Para que este hecho se llevase a la práctica, haría falta que todo el mundo lo hablara.

Así, como el informe Grin reconoce, el esperanto no puede: «recomendarse más allá que dentro de una estrategia a largo plazo que se materializaría en una generación». Los esperantistas pierden apoyos e individuos implicados en su causa. Ellos luchan por hacer oír su voz y para dirigir bien su proyecto a largo plazo.

Enfin, se trata de un problema de información. La gran mayoría de la población conoce mal sus objetivos. Muchos también albergan reticencias fundamentadas en ideas falsas, como lamenta Michèle Abada-Simon, vicepresidente del partido Europe Démocratie Esperanto: «Bastante gente piensa que el esperanto va a reemplazar a todas las demás lenguas. Nuestro objetivo es bien distinto: es una lengua complementaria, que podría  permitir a todos los individuos comunicarse entre sí. Pero cada uno continuaría al mismo tiempo utilizando su(s ) lengua(s) matena(s)».

Por lo tanto, se han dado muy pocos pasos a favor del esperanto hasta la fecha. En Hungría por ejemplo, se permite elegir el esperanto en la prueba  de lengua extranjera al final de la escuela secundaria. También es posible presentarse a los exámenes de nivel estatal según la clasificación de la MCER (Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas Común) en los niveles B1, B2 y C1.