Elecciones en el Reino Unido : Lo que quieren los candidatos en liza.

Autores :

Hervé Moritz , Robin Alves, Thomas LymesJaan (Le Taurillon).

Traducido por Iñigo Cruz.

Hoy es día de elecciones en el Reino Unido. Laboristas y conservadores , a la cabeza de los sondeos, saldrán del virtual empate en las próximas horas en unas elecciones que los medios anuncian ya como las reñidas de los últimos años. Antes de tener los resultados del escrutinio, hacemos un pequeño recorrido sobre las maniobras políticas en curso y las posiciones de los diferentes partidos sobre la Unión Europea, posiciones que han sido los referentes de esta elección acompasada por los debates sobre la salida del Reino Unido de la UE (apodado “Brexit”).

Los británicos van a elegir a sus representantes en la Cámara de los Comunes, que trabajan en el Palacio de Westminster (imagen). Unas elecciones cuyo resultado se anuncia apretado. -foto de Berit Watkin

David Cameron quiere acabar el trabajo.

En la medida que el balance del actual primer ministro inglés, David Cameron, quien lidera la campaña de los conservadores, resulta particularmente moderado, sobre todo por causa de la crisis financiera que ha afectado duramente al Reino Unido, éste se dispone a utilizar su ultima promesa, la de un referéndum para la salida o el mantenimiento del país en la Unión Europea de aquí a 2017. Este referéndum dependería  de su reelección , para ello el líder conservador cuenta con utilizar su determinación en la reescritura de las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea. Con este referéndum, espera presionar al Consejo Europeo para forzarlo a negociar los tratados europeos, en beneficio del Reino Unido. Además, el líder conservador se ha dado a conocer por sus ataques contra los jueces de Estrasburgo,  dejando ver, en numerosas ocasiones, su proyecto de abandonar la Corte Europea de Derechos del Hombre.

David Cameron, el carismático primer ministro saliente, ha intentado en vano llevar la elección al bipartidismo de antaño. Frente a su adversario el laborista Ed Miliband,  solicita a sus votantes el ser reelegido para “terminar el trabajo” Las cifras recientes del paro, reducido al 5,7% y de la tasa de crecimiento de un 2,4%, ayudan a olvidar los recortes drásticos efectuados en subsidios y servicios públicos, especialmente en sanidad, que aparece como uno de los grandes retos de la campaña sobre el fondo de las negociaciones del TTIP.  Se apoya igualmente en su éxito de su política exterior reciente, muestra de su inflexibilidad hacia el Kremlin y los resultados del problema Iraní. Liberal, desea continuar su política de aligerar los trámites administrativos. Por último, es sobre la inmigración  el aspecto en el que  ha centrado su campaña, un tema de preocupación de los electores británicos. Ha reafirmado su voluntad de luchar contra el “turismo social”, sacando a relucir  el tema de libre circulación en la Unión Europea.

Sin embargo, en los sondeos, que muestras una dispersión en los sufragios, los dos partidos principales recogen el 33% de los votos, resultados que anuncian unas negociaciones largas con los pequeños partidos para formar una coalición de gobierno. En este último punto, el partido conservador no podrá apoyarse en su actual aliado, el partido liberal-demócrata, que cae en las intenciones de voto.

“Ed el rojo” avanza con su propio ritmo.

Antaño euroescéptico, el partido laborista se ha convertido, después de la ratificación del tratado de Maastrich,  la evolución del partido conservador y la elección de Tony Blair en mayo de 1997,n un partido pro-europeo. Hoy día, dirigido por Ed Miliban , apodado « Ed el rojo » por sus inclinaciones muy a la izquierda, el partido laborista cuenta con destronar a David Cameron. Al contrario que los conservadores, los laboristas repiten que no organizarán un referéndum, salvo en el caso de que se transfieran más competencias de los estados miembros a Bruselas. El partido indica que es necesario « privilegiar el interés nacional, reformar pero no abandonar la Unión Europea ». Denis MacShane, antiguo ministro encargado de asuntos europeos con Tony Blair añade que “Europa es la línea divisoria más clara entre derecha e izquierda en la presente campaña,  oponiéndose al referéndum, Ed Miliban ha corrido el riesgo de perder a una parte del voto laborista pero muestra cualidades de líder”. En efecto, para el líder laborista, el Reino Unido tiene su lugar en la Unión y debe participar en su reforma profunda “ el Reino Unido debe ser un miembro comprometido en el seno de la Unión europea reformada “ . De manera clara, la diputada laborista Emma Reynolds concluye lo siguiente: “ nunca conseguiremos convencer a los británicos de amar a la Unión Europea, pero destacando los beneficios y sobretodo hoy día , los riesgos que conllevaría una salida, nuestro ciudadanos sacarán las conclusiones correctas “. Sin embargo, esta confianza ciega esconde un programa de tibias promesas.

En este ámbito, el partido laborista recuerda que “más de tres millones de empleos en el Reino Unido están ligados a intercambios con la Unión Europea, el principal  mercado de exportación” Es sobre unos “cimientos económicos sólidos“ que el partido quiero construir su política. Sin embargo, Ed Miliban no se atreve a anunciar su voluntad de devolver el equilibrio al presupuesto. situando su política en la misma línea que la de su adversario David Cameron. Para diferenciarse, se erige en defensor de las personas corrientes frente los poderosos banqueros de la City londinense.

Buscando una alianza con los Verdes y con el micro partido nacionalista galo Plaid Cymru liderado por Leanne Woodet, opuesto a las políticas de austeridad, Ed Miliban se opone a una alianza con el partido independentista escocés (SNP) : “no voy a sacrificar la unidad de nuestro país”. En respuesta a esto, el SNP ha declarado que “el señor Miliband  parece preferir antes ver a David Cameron y los conservadores en el poder que trabajar con el SNP”. Para el laborismo, los márgenes de maniobra serán estrechos.

El partido liberal demócrata, la tercera fuera, en declive

Aunque el Partido Liberal-demócrata se imponga, después de varias décadas, como la tercera fuera del país, entre laboristas y conservadores ,en partido indispensable para una coalición gubernamental, este debería perder varios escaños. En efecto, reuniendo a los contrarios a la guerra en Irak y liberales que no aprecian el euroescepticismo de los conservadores, participes desde 2010 de la coalición gubernamental que respalda a David Cameron, los liberales son víctimas de su propio resultado. Los conservadores han logrado colocarles la responsabilidad de las políticas de austeridad y de la guerra de Libia, dos lastres que han hecho perder a los liberal demócratas una parte de su electorado de izquierda. Los liberales han ya anunciado que están abiertos a negociar tanto con los conservadores, anteriores socios de gobierno, así como con los laboristas. Una posición entre los dos que corre el riesgo de ser penalizada en las urnas. La noche se anuncia complicada, los liberales podrían alcanzar un resultado del 8% de los votos, dejando lugar a nuevas fuerzas en juego.

Los euroescépticos de UKIP tiene el viento en popa.

Partido euroescéptico, antifederalista y militante a favor de la retirada de la Unión Europea, el partido por la independencia del Reino Unido (UKIP en sus siglas en inglés) es conocido por los europeos por sus intervenciones sonadas en el Parlamento Europeo. Su líder actual, Nigel Farage es copresidente del grupo Europa de la libertad y la democracia y desea que el Reino Unido “sea de nuevo gobernado por unas leyes adaptadas a sus propios deseos y por su propio parlamento.” . La salida de la Unión surge como la solución a todos los problemas que sufre el país en un escenario descrito por Nigel Farage. Su solución, una independencia total del Reino Unido, Para hacer esto,  está a favor,  del denominado “brexit” , del restablecimiento de los controles a las fronteras en un sistema de puntos para controlar la inmigración , tema que ha suscitado números debates durante la campaña,  implicando principalmente a la comunidad de europeos que trabajan en el Reino Unido. Considerándose igualmente como “verdaderos liberales” Nigel Farage y sus partidarios desean deshacerse de la burocracia y de las organizaciones intergubernamentales superfluas.

El éxito de UKIP en el Reino Unido tiene sus consecuencias. La opinión  pública británica es cada vez más euroescéptica y muchas personas , desconfiando de David Cameron y su falta de firmeza ante Europa y la inmigración, han abandonado a los Tories, los conservadores. Si UKIP causó sensación en las últimas elecciones europeas llegando en cabeza con un 26.77% de los sufragios, aún así tendrá problemas para imponerse. Podría encontrarse en una situación agridulce al respecto de los distintos movimientos en la opinión pública británica, pero no podrá apenas llevarse más de una docena de escaños (15 en el mejor de los casos) en razón del modo de escrutinio. El partido de este modo evoca la posibilidad de un apoyo, caso por cas del gobierno conservador « buscaré concluir un acuerdo en el cual tendremos votos sobre temas cruciales como aquellos del presupuesto y en contrapartida pediremos unos criterios muy específicos para el referéndum sobre la Unión Europea. Quiero un referéndum justo organizado en 2015 » declara Nigel Farage. Mientras, frente a la subida de los independentistas escoceses, el alineamiento con los conservadores podría ser más claro. Incluso si el apoyo británico a UKIP cae en el plazo de poco tiempo, alcanzando un 13% de los sufragios estimados, el partido es una fuerza política real en el Reino Unido y  hará notar su peso en las negociaciones para una futura mayoría.

Ironías de la historia, el emblemático Nigel Farage podría abandonar el Parlamento Europeo con varios de sus correligionarios para entre en el Parlamento británico, amenazando la estabilidad de su grupo parlamentario en la cámara europea.

La revancha de los escoces en el Palacio de Westminster             

El partido Nacionalista escocés (SNP en sus siglas en inglés) podría dar una de cal y otra de arena en estas elecciones. El partido salió reforzado del referéndum por la independencia de Escocia en septiembre de 2014 durante el cual, casi 45% de los Escoceses han votado por la independencia, un resultado que da garantías de traducirse en un buen resultado en Escocia y debería llevarle a obtener la mayoría de los escaños ocupados actualmente por los laboristas. Este último podrá verse obligado a negociar una coalición con el fin de constituir una mayoría suficiente para llegar al número 10 de Downing Street, pese a las reticencias de Ed Miliban.

Profundamente eurofilo, el partido se opone a toda solida de la Unión Europea e incluso llega a proponer en su manifiesto « Por una Escocia más fuerte » que en caso de referéndum sobre el mantenimiento del Reino Unido en la Unión Europea, una doble mayoría se establezca con el fin que las entidades constituyan el reino pueda pesar igualmente en esta decisión.

Su líder, Nicola Sturgeon, quien tomó la cabeza del partido tras la salida de su jefe, el emblemático Alex Salmond, a continuación del referéndum escocés , ha igualmente hecho escuchar un referéndum sobre la salida de la Unión podría conducir a un segundo referéndum ,escocés esta vez, sobre la independencia.

El manifiesto del SNP da también una muestra de su visión sobre Europa, Muy ligada a la libre circulación en el seno de la Unión Europea, reconoce « los aportes de los ciudadanos europeo de lo que se beneficia Escocia y las oportunidades dadas a los escoceses en el seno de la Unión Europea ». Finalmente, el partido demanda que se consagre una mayor parte a la administración centralizada, tal como se presentan en el seno del Reino Unido , en el seno de las instancias europeas.

Los verdes y los eurófilos que interesan al partido laborista.

 “Nuestra visión de Europa es positiva, y no se basa en el miedo o la nostalgia “ con esta palabras comienza el programa de los Verdes, el partido ecologista británico, al que los últimos sondeos otorgan un 6% de los votos. Incluso si el Reino Unido puede romper con sus raíces europeas, son favorables, en nombre de la democracia, a tener un referéndum sobre  la permanencia del Reino en la Unión Europea. Su visión política sobre Europa se articula esencialmente en torno a la reforma de una Unión “dominada por los intereses económicos, carente de control democrático y promotora de los intereses de las multinacionales más preocupada por sus benéficos que por sus ciudadanos” el partido se sitúa de este modo como el mejor aliado de los trabajadores. En caso de referéndum, el partido podría defender la permanecía del Reino Unido en la Unión, visto su compromiso más marcado.

Tras el escrutinio, es improbable que se dibuje una mayoría clara.  Desde esta noche , las negociaciones entre los diputados de la Cámara de los Comunes van a comenzar para dar un gobierno al Reino Unido, Un gobierno entre compañeros de fortuna sin gran afinidad.