El Parlamento Europeo rechaza la renuncia Checa a la Carta de los Derechos Fundamentales

Artículo traducido por Jorge Tanarro Colodrón
El artículo original está disponible aquí, en la web de la UEF.

A propuesta de Andrew Duff, presidente de la Unión de Europeístas Federalistas (UEF) y coordinador de ALDE en la Comisión de Asuntos Constitucionales, el Parlamento Europeo a pedido al Consejo Europeo que rechace la solicitud de modificación del Tratado de Lisboa que debilitaría la fuerza y limitaría la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales en la República Checa. Con una votación de 574 a 82, los diputados por primera vez han usado su derecho a no apoyar una enmienda a los tratados de la UE.

La propuesta rechazada por el Parlamento sumaría a la República Checa como signatario del Protocolo 30 diseñado por Tony Blair para limitar el uso de la Carta en los tribunales británicos. Polonia es uno de los firmantes junto con el Reino Unido. El Parlamento debe ser consultado por el Consejo Europeo y su negativa plantea un gran dilema a los jefes de gobierno que ahora deben decidir si siguen al Parlamento o si continúan apoyando al ex-presidente checo Klaus.

«El Parlamento tiene el deber de proteger y promover la Carta de los Derechos Fundamentales. No podemos ser cómplices de una modificación de los tratados, que embota la Carta», dijo el Sr. Duff quien felicitó al Parlamento Europeo «por cambiar de opinión sobre este tema después de una larga consideración. Los Demócratas Cristianos no tienen ninguna necesidad de jugar al extremismo nacionalista «.

«El presidente Klaus exigió el Protocolo Checo como precio para completar la ratificación del Tratado de Lisboa», recordó M. Duff al destacar que «el Protocolo de Klaus no ha sido aprobado por el parlamento checo o el Tribunal Constitucional checo y tal como están las cosas, parece poco probable que sea ratificado por el Senado checo. Por tanto, esta medida se basa en el legado de dos caballeros, MM. Blair y Klaus, cuyo servicio a Europa no es irreprochable».

«El efecto jurídico del Protocolo 30 no está claro. El Sr. Blair afirmó que era una renuncia británica a la Carta. Es una opinión confirmada no sólo por el Tribunal de Apelación del Reino Unido sino también por la Corte Europea de Justicia. Cualquiera que sea su objetivo, su efecto real es debilitar la fuerza de la Carta y variar su aplicación en toda la Unión. ¿Por qué los ciudadanos checos deben estar expuestos al riesgo de una protección más débil de los derechos fundamentales que los demás?» concluyó Andrew Duff.

El Sr. Duff agregó: «Se nota que los conservadores del Reino Unido están ahora apoyando la llamada renuncia del Sr. Blair a la que no hace mucho tiempo se opusieron – mientras los laborista británicos se oponen a la misma medida que apoyaron. Todo muy curioso.»