Efectos de un seguro de desempleo europeo

Escrito por: Dirk Neumann y Mathias Dolls

Título Original: Effekte einer europäischen Arbeitslosenversicherung

Traducido por: Julia Cartagena

La gran recesión de 2008/09 y la crisis de la deuda que ha resultado de la misma ha reavivado el debate sobre una mayor unión fiscal en Europa. En este momento, uno de los temas que más se discuten es un seguro de desempleo para la Eurozona. La idea es que un sistema así podría amortiguar el impacto de las crisis económicas si los estados miembros no tienen capacidad suficiente para cumplir esa función. Debemos preguntarnos como podría ser ese seguro de desempleo, sus efectos así como sus posibles riesgos.

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La eurozona suele ser considerada como una unión monetaria atípica, ya que la política monetaria se decide a nivel europeo mientras que la política fiscal la llevan los estados miembros. Esta situación puede acarrear dos problemas. El primero, que una política monetaria y de tipo de interés a nivel europeo puede ser demasiado restrictiva para amortiguar shocks económicos inesperados en un solo país. El segundo, que la política fiscal nacional puede no ser capaz de reducir impuestos y aumentar beneficios durante una recesión económica cuando los países pierden acceso a los mercados de capital privado y por ello no pueden emitir deuda. Ambos problemas se han dado en la presente crisis. Desde el llamamiento de Van Rompuy para una “capacidad fiscal europea” y el proyecto de la Comisión Europea para una unión económica y monetaria profunda, se está discutiendo si se deberían introducir elementos de una política fiscal común en la Eurozona. En este contexto, un seguro europeo de desempleo que reemplace en parte a los sistemas nacionales ha sido tema de intenso debate. Los defensores de esta medida recalcan que ese seguro contra el desempleo estabilizaría la demanda agregada en tiempos de crisis. Por otra parte, los objetores dicen que un sistema así podría transformar la zona euro en una unión de transferencias, es decir, llevaría a una redistribución permanente entre los distintos países.

Efecto principal: la estabilización de los ingresos de los hogares

En un estudio reciente examinamos como las distintas versiones de un seguro europeo de desempleo habrían afectado a los hogares de los 18 países de la Eurozona entre los años 2000 y 2013. En principio, el seguro europeo de desempleo está diseñado para que los individuos que se queden en el paro queden automáticamente cubiertos por dicho seguro. El beneficiario recibiría 50% del valor de sus últimos ingresos durante 12 meses. Los gobiernos nacionales podrían optar por ampliar esos beneficios para desempleados. Encontramos que este sistema podría haber sido implementado con un coste anual relativamente pequeño, unos 49 billones de euros por año (en media) entre el año 2000 y el 2013, financiados por una tasa de contribución  igual para todos los estados miembros, un 1,57% de los ingresos del empleo. El resultado principal es que los ingresos de los hogares se habrían estabilizado, especialmente al comienzo de la actual crisis. Pese a todo, el efecto habría disminuido al alargarse la crisis y aumentar el porcentaje (no elegible) de parados de larga duración.

Redistribución entre países limitada

¿Llevaría este sistema a transferencias permanentes entre países como determinados críticos subrayan? En principio, este sistema no conlleva redistribuciones permanentes per sé ya que a nivel europeo solo está cubierto el desempleo a corto plazo (en vez del desempleo a largo plazo, estructural). Sin embargo, nuestros cálculos muestran que un pequeño número de estados miembros hubieran sido contribuyentes netos o receptores netos en cada uno de los periodos. Los mayores contribuyentes netos serían Austria, Alemania y los Países Bajos, con unas contribuciones medias de 0,2-0,42 por ciento de su PIB, mientras que los mayores receptores serían Letonia y España (con unos beneficios del 0,33 y 0,53% de su PIB). Sistemas alternativos para este seguro de desempleo podrían atajar ese problema. En general, sistemas con ratios de cobertura más bajos y niveles de generosidad más bajos generan menores transferencias entre países, aunque también reducen los efectos deseados. Además, se puede plantear un sistema de beneficios por desempleo que solo se active si el shock económico llega a cierto nivel, por ejemplo si la tasa de desempleo llega a cierto nivel. Nuestro estudio demuestra que bajo este sistema ningún país hubiera sido contribuyente neto o receptor neto permanentemente. Con 21 billones de euros,  el presupuesto general y por lo tanto la redistribución entre países sería la mitad de la prevista en el sistema inicial.

Riesgo de manipulación

Por supuesto, este tipo de simulaciones solo pueden hacerse asumiendo muchos supuestos, sobre todo los relacionados con el comportamiento que son muy difíciles de calcular con estos modelos. Por ejemplo, un seguro de desempleo común podría reducir los incentivos de los gobiernos nacionales para resolver los problemas estructurales del mercado de trabajo. Pese a ese posible problema, con el sistema que hemos presentado, que solo se centra en el desempleo a corto plazo, los gobiernos nacionales seguirían soportando el coste del desempleo a largo plazo. Otras preocupaciones que han surgido tratan el tema de la manipulación administrativa y de que dicho seguro pueda generar incentivos adversos a nivel individual sobre la búsqueda de empleo o la migración. Ambos problemas se pueden resolver parcialmente con un diseño cuidadoso del sistema de prestación por desempleo. Además, debemos tener en cuenta que las instituciones del mercado de trabajo y el diseño de los sistemas nacionales de prestación por desempleo difieren de un país a otro, y un sistema europeo exigiría un compromiso político en términos de armonización de esas instituciones. Por último, aún no existe un marco legal para un sistema europeo de prestación por desempleo.

En resumen, un sistema europeo de prestaciones por desempleo puede ser considerado como una opción seria para mejorar la resistencia contra próximas crisis económicas en la Eurozona. El debate actual va a tener que tratar los posibles beneficios y problemas de manera integral. Otras formas de estabilización fiscal también tienen que ser exploradas. En cualquier caso, un sistema europeo de prestaciones por desempleo será más bien un proyecto a largo plazo y el requisito clave será un acuerdo previo sobre el reparto del riesgo fiscal entre todos los estados miembros.

 

Autores

Mathias Dolls es un investigador en el Centro Europeo de Investigación Económica (ZEW) en Mannheim.

Dirk Neumann es un estudiante postdoctoral en la Université Catholique de Louvain en Bélgica y un investigador en ZEW.

Link del estudio: http://ftp.zew.de/pub/zew-docs/dp/dp14095.pdf