Devolviendo Europa a los ciudadanos

Artículo de Jorge Tanarro Colodrón

El modelo de Neil Smelser distingue seis causas o condiciones que explican la aparición y desarrollo de los movimientos sociales:

1) La conductividad estructural.
Idealmente la de una sociedad que valora la libertad y la democracia como la Europea; en la que también están implantadas tecnologías que facilitan la comunicación y el asociacionismo como Internet, hasta el punto de haber desarrollado un sistema de intervención política ciudadana basada en esta conductividad estructural, como es la iniciativa ciudadana europea.

2) Las tensiones estructurales y los conflictos latentes en la sociedad.
Como las tensiones culturales derivadas del fenómeno de la inmigración que conlleva la apertura de fronteras dentro de la Unión Europea; o las tensiones norte-sur motivadas por la crisis, sus planes de rescate con fondos europeos y las medidas de austeridad; o el déficit democrático de las instituciones europeas alimentado por la complejidad de sus mecanismos y procedimientos y por la opacidad de sus negociaciones y toma de decisiones.

3) Creencias generalizadas, ideas y valores que cuestionen y deslegitimen tradiciones y costumbres como injusticias.
Mencionando ya no sólo la poderosa idea de Ciudadanía Europea que convertiría a todos los europeos en ciudadanos iguales, libres y unidos en la diversidad; sino también de su extrapolación global. El ideal cosmopolita como baluarte de fraternidad, solidaridad y diversidad frente al nacionalismo siempre reaccionario, beligerante y egoísta.

4) Acontecimientos que determinan el paso a la acción directa.
La gota que colma el vaso es la desconfianza en unos políticos que han demostrado su incapacidad en la gestión de la crisis económica y su falta de escrúpulos ante la corrupción. Desconfianza de la que el peligroso nacionalismo del amanecer dorado en Grecia, los verdaderos finlandeses en Finlandia, el frente nacional en Francia, el partido por la libertad en Holanda, el movimiento por una Hungría mejor en Hungría, o el Partido de la Independencia del Reino Unido en Reino Unido ha sabido sacar partido; pero que también a impulsado con fuerza el nacionalismo independentista de ERC y BILDU en España.

…entonces, ¿hablamos de movimiento social por Europa o contra Europa?
¡¡Mal!! ¡Mal! ¡¡¡Mal!!! La pregunta no es: ¿Europa sí o Europa no?.
¿Europa o caos? es la pregunta trampa.
La pregunta buena es: ¿Europa de los ciudadanos o Europa de los estados?
Y la respuesta: “Europa de los estados, NO”.

Lo que nos separa de la Europa de los ciudadanos son las estructuras de poder de los estados-nación que han convertido el Consejo Europeo, la institución con más poder de la Unión, en un mercado de poca monta en el que no se hace otra cosa que regatear sobre poder e influencia en busca de réditos políticos y limosnas, traicionando los ideales sobre los que la propia Unión ha sido concebida y dejando que se pudra su legitimidad en la oscuridad, entre mercaderes, mientras el populismo nacionalista se lleva por delante lo más valioso que nos dejaron los más valiosos protagonistas de la Historia: la PAZ.

¿Pero es realmente tan dramático?
Bueno, muchos de nuestros antepasados convivieron tranquilamente, sin pestañear, con injusticias tan abominables como la esclavitud… por suerte no todos.

¿Y quienes son los culpables?
No, no mires a Angela Merkel, mira mejor a quien votaste tú que a lo mejor te sorprendes.
Ya sé, ¿qué hemos hecho nosotros para merecernos estos políticos?
Bueno, a lo mejor el que sólo el 29% de los españoles pertenezca a alguna asociación, frente al 60% de los alemanes, el 80% de los holandeses o el 90% de los daneses nos puede dar una idea… y hay otras cuantas en este estudio sobre valores político-económicos en la Unión Europea. Debe ser que el precio de la falta de compromiso social, de civismo, es el ser gobernados por políticos incapaces, sinvergüenzas e incluso delincuentes… paradójica condena.

Pero reconozcamos que en el fondo conocemos más bien poco la condición de nuestros políticos en Bruselas. Hemos aprendido a aceptar que Europa está demasiado distante para ser interesante, que es demasiado complicada para ser utilizada; nos hemos creído que allá todo es triste y gris, no hay sueños ni ideales. Estamos convencidos de que no hay alternativas para Europa, pero lo peor de todo es que nos hemos creído que los europeos no existen. Pensamos que sólo hay alemanes prepotentes, holandeses egoístas, griegos irresponsables, ingleses resentidos…
Nos lo hemos tragado todo sin plantar ni un triste signo de interrogación (¡¡a pesar de que en castellano tenemos dos!!).

Neil Smelser especifica que para que un movimiento social se consolide, es necesario:

5) Contar con un grupo coordinado capaz de movilizar recursos.
¡Y aquí llega UEF Madrid! Aterriza el 9 de Mayo a las 19.30 en el Ateneo de Madrid.
UEF Madrid no nace para decir “Europa sí”, ese debate quedó zanjado en España hace ya 27 años. Lo que hay que decir es “Europa de los ciudadanos ”. Ya va siendo hora de construir una Europa que otorgue una nueva dimensión a los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Una Europa que nos descubra una nueva concepción de ciudadanía.

La Unión Europea debe ser la herramienta política que nos proporcione la certeza, la garantía, de que si la mayoría de los ciudadanos Europeos nos ponemos de acuerdo hoy, podemos acabar con la guerra de Siria mañana; o con el cambio climático; o con los paraísos fiscales; o con el terrorismo… o con la crisis económica.

6) Tener en cuenta el funcionamiento de control social.
Algo que veremos el año que viene, durante las elecciones al Parlamento Europeo.
UEF Madrid tiene clara su apuesta para la cita:

  • Elección de un verdadero Presidente de la Unión Europea, permitiendo que compatibilice las presidencias de la Comisión y del Consejo.
  • Legitimación del Presidente de la Unión Europea en las elecciones al Parlamento Europeo. Los partidos políticos europeos deben elegir y defender un sólo candidato a la presidencia en toda Europa durante la campaña electoral.
  • Reforzar el poder y la relevancia del Parlamento Europeo frente al Consejo para rescatar Europa de los estados-nación y devolverla a los ciudadanos.
  • Convertir Bruselas en la referencia de la Unión Europea como sede única del Parlamento Europeo.
  • Dotar a la Unión Europea de una sola voz en política exterior avanzando hacia un ejército único europeo, un cuerpo diplomático único europeo y un único representante europeo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

También su apuesta de futuro: Una Constitución Federal Europea

… ¿y si demostráramos al mundo que puede funcionar?