Comunicado de JEF España sobre la reunión del eurogrupo y del Consejo Europeo (11 y 12 de julio)

A lo largo de los últimos días, los ciudadanos europeos hemos asistido a una serie de acontecimientos que hasta hace poco hubiéramos tenido por inverosímiles y poco coherentes con la construcción de nuestra Unión Europea. Las negociaciones mantenidas entre Grecia y los otros Estados de la UE, junto con las instituciones europeas y el Fondo Monetario Internacional, se enquistaron tras el vencimiento del segundo rescate a Grecia; la deuda griega fue calificada como insostenible por el FMI y el país heleno entró en un corralito bancario como medida de presión y en una espiral creciente de incertidumbre para el conjunto de la Unión. La convocatoria por sorpresa del referéndum, por intereses electorales internos, sembró la desconfianza entre los socios europeos y la actitud del resto de Estados sobre la mesa de negociaciones ha mostrado una vez más los límites de los egoísmos nacionalistas del intergubernamentalismo.

La ciudadanía europea se merece mucho más de este proyecto colectivo. Los Federalistas Europeos hemos manifestado en repetidas ocasiones que una Unión Federal, respaldada democráticamente en las urnas, habría resuelto hace ya tiempo los problemas del gobierno económico europeo. La Unión Europea precisa un Tesoro que desarrolle una auténtica política económica común para tener en cuenta los intereses de las partes, pero también del todo. Una estructura, que sólo puede ser federal, mitigaría los desajustes en los Estados en dificultades y garantizaría que tanto los grandes como los pequeños cumplan las reglas del juego. Finalmente, el Parlamento Europeo precisa estar dotado de las competencias que necesita para ejercer un verdadero control democrático en pos de la ciudadanía del continente.

Los Jóvenes Europeístas y Federalistas de España, en nuestro compromiso con el ideal democrático de una Europa federal, rechazamos firmemente la actitud y el comportamiento que han dominado estos días las relaciones entre los Estados miembros de la UE. La política de humillación entre los Estados miembros, basada en intereses financieros, rencores personales y cálculos de política interna nacional, está en total disonancia con el espíritu y los valores del proyecto europeo.

El artículo 3.3 del Tratado de la Unión Europea recoge que “la Unión fomentará la cohesión económica, social y territorial y la solidaridad entre los Estados miembros”. Tras los acontecimientos del pasado Eurogrupo cabe preguntarse qué queda de esa solidaridad, que parece haber sido engullida por el fragor de la austeridad, las reformas y un nacionalismo rampante. El proyecto europeo fue concebido en sus orígenes como una construcción económica con fines políticos: la paz del continente europeo y el acercamiento de los diferentes pueblos y Estados. Hoy, los líderes europeos parecen querer servirse de ciertos instrumentos políticos europeos en beneficio de los intereses económicos y financieros de unos pocos. Las ideas de Jean Monnet, Robert Schuman o Altiero Spinelli han quedado relegadas en un cajón, en un fin de semana en el que media Europa blandía la expulsión de Grecia del euro, y la consiguiente ruptura de la Unión Monetaria y del mismo sueño europeo, como una medida más de presión sobre el gobierno heleno. Sobra decir que las consecuencias que esto hubiera tenido en la Unión Europea, sobre la política pero también sobre la economía pública, hubieran sido de dimensiones catastróficas.

Las instituciones europeas pidieron públicamente disculpas, a través del presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, por “haber pecado contra la dignidad de los pueblos de Europa” en el contexto de los anteriores rescates. Sin embargo, no parece que esta preocupación haya sido extensible a los Estados Miembros. La dignidad del pueblo griego ha sido utilizada como moneda de cambio en las negociaciones: su gobierno, democráticamente elegido al igual que el resto, ha sido amonestado y tratado como un menor de edad y no como a un igual; el bienestar material de los europeos se ha supeditado a los intereses nacionales electoralistas de algunos líderes europeos. Desde JEF España queremos condenar esta deriva denigratoria que socava la dignidad de los europeos y que pone en cuestión las bases del Estado Social y Democrático de Derecho sobre el que se construyen los Estados de Europa.

Las negociaciones maratonianas de este fin de semana sobre la crisis griega han demostrado claramente los límites del intergubernamentalismo. La nave europea zozobró al verse obligada, una vez más, a navegar bajo el mando de 28 timoneles diferentes y ha estado al borde de quedarse a la deriva. Un sistema decisorio consistente en hacer chocar frontalmente 28 camiones con la esperanza de que salga algo bueno de los restos retorcidos del impacto es, cuanto menos, curioso, pero es una metáfora válida para explicar la Europa de los Estados que tenemos ahora.

Tampoco es difícil leer en la actuación de los líderes europeos estos días una operación política irresponsable para lanzar un mensaje a los electorados de otros países europeos, para socavar la pluralidad política que es el patrimonio europeo. En cualquier caso, el avispero nacionalista que están agitando irresponsablemente los líderes europeos es el caldo de cultivo perfecto para los partidos euroescépticos y eurófobos, muchos de ellos de cuño fascista y neonazi, que proliferan por toda la Unión Europea.

Los Jóvenes Europeístas y Federalistas de España exhortamos a los líderes de la Unión Europea y sus Estados miembros a emprender el camino hacia una completa Federación, con un Tesoro común y un Parlamento Europeo reforzado para crear una Europa más próspera y democrática: la Europa del demos.

Los Model European Union como forma de vivir Europa

Por: Xesc Mainzer Cardell (Joventut Europea Federalista de les Illes Balears (JEF Illes Balears) )

La segunda semana de Marzo tuvo lugar la simulación del Parlamento Europeoen Madrid (MEU). Te presentamos el testimonio de Xesc Mainzer Cardell, uno de sus participantes.

 

11182873_10205542390054742_1133216035_oEntre el 10 y el 13 de marzo tuve la oportunidad de viajar a Madrid para asistir al MEU Madrid, la simulación de las instituciones europeas que organizan los Jóvenes Europeístas de Madrid (JEF Madrid) y AECPOL (Asociación de Estudiantes de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid) en el campus de Getafe de esta universidad y que se celebró por primera vez el año pasado, en 2014. El concepto del MEU nace en 2005 con la iniciativa de la sección de AEGEE en Osnabrück (Baja Sajonia) de llevar a cabo una simulación del funcionamiento del Consejo de la UE, y que en poco tiempo evoluciona hacia una simulación de la totalidad del proceso legislativo europeo. En 2007 se celebró en Estrasburgo el primer MEU tal y como se lo conoce actualmente, organizado en aquel entonces por AEGEE, pero que a partir de 2009 pasa a ser organizada por la   Bringing Europeans Together Association (BETA).

En los años posteriores el número de MEU que se celebran regularmente ha ido aumentando, tanto dentro como fuera de Europa, celebrándose en ciudades tales como Viena, Zagreb, Mainz, Belgrado, Estambul, Milán, e incluso Nueva York y Hong Kong. A pesar de ello, el MEU de Estrasburgo es a día de hoy el más importante, tanto por el número de participantes con los que cuenta (más de dos centenares) cómo por el hecho de que para la actividad se hace uso del hemiciclo del Parlamento Europeo.

La idea tras el MEU es muy simple: acercar a la juventud el funcionamiento de las instituciones de la Unión tomando un rol (ya sea el de eurodiputado, ministro, miembro de la comisión, representante de un grupo de presión, o periodista) desde el cual participar en el proceso legislativo tratando un tema o una serie de temas concretos que se plantean como ejes de la simulación. Meterse en uno de estos papeles permite ganar mucha perspectiva en profundidad del sistema institucional de la Unión Europea, que si bien puede resultar complicado de entender en un principio, mediante simulaciones como éstas se puede entender mejor  este sistema. Este funcionamiento a primera vista complejo se podría definir cómo un sistema de contrapesos en el que se ponen en juego los intereses nacionales (Consejo de la Unión Europea) por un lado y los de la ciudadanía (representados por los miembros del Parlamento Europeo) por el otro.

En la edición de este año del MEU Madrid, los temas a tratar eran dos: una actualización de la Estrategia 2020 (que trata temas que van desde la educación a la unión energética) y la creación de una tasa sobre las transacciones financieras (FTT). Ambos temas suscitaron un gran debate y, cómo participante desde el rol de eurodiputado, debo decir que fueron muy fascinantes tanto a nivel de estudio de las propuestas cómo de debate de las mismas.

Al mismo tiempo, el trabajo conjunto con participantes de otros lugares de Europa permite profundizar en el carácter plural e intercultural del proyecto europeo, aportando a la experiencia política una dimensión personal muy enriquecedora y que siempre sirve para trabar amistad con personas con las que se comparten intereses varios (incluso más allá de la política y el interés en Europa). En resumen, el MEU quiere ser una forma más de acercar Europa a los jóvenes, de hacerles vivir Europa.

En las Islas Baleares (de donde provengo), por nuestra circunstancia insular tenemos un aislamiento geográfico que en muchas ocasiones se convierte en un aislamiento en temas como el asociativo y el participativo, hecho que ha impedido que se produzca una cierta difusión de los MEU. En este sentido, cuando en la Universidad de las Islas Baleares (UIB) hablamos de intercambios con Europa se suele pensar sólo en el programa Erasmus. Y es que si bien el Erasmus ha sido una piedra angular en la creación y difusión del sentimiento europeo, Europa es algo más. Es por esto que animo a todos los jóvenes, sean de dónde sean, interesados en Europa y en temas políticos a que vayan a algún MEU. Es una gran experiencia personal y formativa, y alberga todo un mundo nuevo que espera ser descubierto.

30 Años Europeos en España

Escrito por: Clara Fajardo

 

En JEF España cumplimos 30 años y lo celebramos esta semana de la mejor manera que conocemos, creando democracia, festejando la unión en la diversidad y compartiendo con compañeros europeos retos y reflexiones sobre el ahora de Europa y el futuro que queremos desde Madrid. Promovemos una población activa, una sociedad participativa acercando Europa a los ciudadanos y viceversa a través de campañas de información, debates, intercambios internacionales juveniles y seminarios.

30 aniversario

 

Para ello, entre el 11 y el 14 de marzo tenemos programadas una serie de actividades para conmemorar nuestra existencia y nuestra causa, encuentros a los que asistirán miembros de la asociación como César Díaz Carrera o Luis de la Rasilla, así como europeístas convencidos muy experimentados en la materia como Enrique Barón Crespo, ex Presidente del Parlamento Europeo (1989-1992).

Los Jóvenes Europeístas y Federalistas (JEF) somos una organización no gubernamental cuyo objetivo es lograr una Europa más unida y democrática. JEF España pertenece a su vez a la red europea de JEF Europe, un conglomerado de más de 30 asociaciones en todo el continente europeo que vela por la creación de una federación democrática europea garante de una sociedad libre y justa al servicio de sus ciudadanos.

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

 

1)MEU (Model European Union): mayor empatía, imposible. Pedimos en muchas ocasiones que nuestros políticos se pongan en la piel del ciudadano ¿Y viceversa? Literalmente, estudiantes universitarios provenientes de toda España, entre el 11 y 14 de marzo, experimentarán cómo se trabaja en las Instituciones Europeas en la Universidad Carlos III de Madrid desarrollando el Modelo de Unión Europea.

En este caso, el leitmotiv en este MEU, versará sobre una propuesta de directiva para controlar los paraísos fiscales e implantar una tasa a las transacciones internacionales inspirada en la Tasa Tobin.

2)Conmemoración 30 aniversario JEF España: el próximo viernes 13 de marzo celebramos la entrada en la treintena, justo el mismo año en que España recuerda la firma de la carta de adhesión a la UE en 1985. Estamos en la causa desde el principio de nuestra historia unionista. Para ello, bajo el título The Future of the European Union: Unity, Solidarity, Democrazy, junto con compañeros del MEU y del seminario Federalist Weekend, hablaremos sobre los retos de Europa en un medio y largo plazo a partir de las 18.30 horas en el Congreso de los Diputados de Madrid.

Contaremos con la presencia de Eugenio Nasarre, miembro del Congreso de Diputados y Presidente del Consejo Español del Movimiento Europeo, Enrique Barón Crespo, ex Presidente del Parlamento Europeo (1989-1992) y con Paolo Vacca, Secretario General de la Unión de Federalistas Europeos.

3) Federalist Weekend: el Fin de Semana Federalista es un seminario en el que se nos concentraremos 120 miembros de la red de JEF y UEF Europe en Madrid entre el 13 y el 15 de marzo. Se trata de un encuentro internacional de jóvenes unidos por la causa europea en la que anualmente ponemos en común inquietudes, expectativas, posibles dificultades y programas de acción. Este año, qué mejor forma de celebrar nuestros 30 años sobre las tablas que invitando a compañeros de toda Europa a Madrid.

Manifiesto por una Europa Unida en la solidaridad, 9 de mayo de 2014

“La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la Federación Europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas.”

Robert Schuman (Declaración Schuman, 9 de mayo de 1950)

 

Son los tiempos de crisis los que miden el temple de los pueblos y sus gobernantes y éste es uno de muchos que vendrán y medirá el nuestro como europeos. Sumergidos en la mayor crisis económica y política de los últimos sesenta años, debemos ser conscientes de que toda crisis es una oportunidad para remontar el vuelo fortalecidos. Los europeos empiezan a darse cuenta más que nunca que no pueden ser indiferentes los unos a los otros, que no pueden ignorar lo que pasa allende sus fronteras, que la Unión es más que la suma de las partes. Es esta lección tan sencilla el único y verdadero desafío que afronta nuestro tiempo y que la ceguera de siglos luchando entre europeos por la supremacía en el continente hacen desvanecer ante nosotros. El nacionalismo ciego en el que algunos intentan replegarse es la nostálgica prueba de un tiempo que ya pasó contra cuya pérdida se lucha, sin darse cuenta de que, a modo de Don Quijotes modernos, no hay montura ni lanza que permita acabar con molinos tomados ilusoriamente por gigantes.

Los federalistas siempre hemos soñado en grande y pensado en pequeño. Dejando volar esos sueños pensamos que estos momentos de crisis requieren otro paso pequeño pero firme para consolidar nuestro proyecto en común. El 9 de mayo es el día de Europa, en el que unos pocos entusiastas nos congratularemos y desesperaremos a partes iguales ante el desconocimiento general de lo que, inadvertidamente, se celebra. Si bien nunca debe olvidarse aquello que dio origen a aquella declaración, de la misma forma no debemos perder la perspectiva de nuestro tiempo. Si anclamos nuestro futuro en las bellas palabras del pasado, olvidaremos que éstas fueron una promesa de futuro, de cambio, de una Europa mejor. Si bien el impulso franco-alemán ha sido decisivo para la construcción europea, es preciso que los europeos asumamos nuestra responsabilidad. Más allá del club germano-francés, es preciso que la Unión avance hacia un horizonte común que no beba tanto del pasado y mire con orgullo al futuro.

Días como hoy, 9 de mayo, que por desgracia pasan inadvertidos a los ojos de los ciudadanos, deberían ser el recordatorio de que los problemas que afrontamos son comunes. La Unión Europea es la esperanza europea para devolver el control político de los procesos de globalización, para someter a reglas a unos mercados descontrolados y poder poner en valor el modelo social europeo, envidia de todo el mundo. Si Europa pretende salir del atolladero convertida en un selecto club de élites en el que los ciudadanos son mantenidos al margen sólo estará cavando la tumba de su legitimidad. Porque si algo destaca genuinamente en este proyecto sobre cualquier otro del pasado es su compromiso inequívoco con los derechos humanos, la paz y la democracia. Era ése el sueño que inspiró las palabras de Schuman al desear que algún día, y esperemos que pronto, sus palabras dieran a luz una Federación Europea, que no debía, ni debe, ser otra cosa que de sus ciudadanos, una verdadera democracia.

En este compromiso están involucrados quienes han sido elegidos por los pueblos europeos para afrontar esa responsabilidad, pero no debemos olvidar también la responsabilidad que corresponde a la sociedad civil. Por primera vez en la historia los europeos elegiremos a la persona que está llamada a liderar el proyecto europeo presidiendo la Comisión. Los partidos, por fin, han respondido al llamamiento que hicimos los federalistas europeos hace cinco años para que los partidos nominaran un candidato a la presidencia de la Comisión. Ellos ya han cumplido su parte. Ahora toca a los medios de comunicación el compromiso de informar a los pueblos europeos de que estas elecciones son completamente distintas a todas las demás que hemos vivido. Son únicas y el público europeo parece no darse cuenta, ante la ausencia de noticias sobre los debates en televisión. De la misma manera que parece inconcebible que un medio de información pueda ignorar la celebración de un debate presidencial, asistimos con asombro al ninguneo mediático propio de unos medios de comunicación que están teniendo un comportamiento altamente provinciano. Y si éstos medios siguen sin responder, corresponde a los europeístas seguir pidiendo con voz clara que queremos un debate europeo para poder tomar una posición informada con la que decantar nuestro voto en las próximas elecciones europeas.

Hoy más que nunca hace falta que quien toma las decisiones en Bruselas sea alguien elegido directamente por el pueblo europeo, ante quien deberá responder en sucesivas confrontaciones electorales. Hoy más que nunca es preciso que haya una única cabeza visible del proyecto europeo que lo lidere y que responda de sus decisiones en las urnas. Hoy más que nunca hacen falta políticas que promuevan una Europa unida en la solidaridad y no una UE desunida en la avaricia. Y esto sólo puede lograrse cuando son los representantes electos, quienes deciden el rumbo de las medidas que se toman y no los líderes nacionales que sólo piensan en términos nacionales para su reelección. Hoy más que nunca hace falta una política exterior y comercial común verdadera, que haga valer la importancia de Europa en el mundo y que vele por los intereses de los empresarios y trabajadores europeos. Hoy más que nunca hace falta que esa voz única ponga freno a los abusos de los especuladores y los paraísos fiscales, que minan desde dentro la propia Europa. Hoy más que nunca hace falta que Europa sea la cabeza visible en el mundo que piensa más allá de los intereses egoístas de unos pocos y promueva un desarrollo sostenible tanto económica como ecológicamente.

Si no sientes que los pueblos de Europa comparten unas raíces comunes; si no piensas que juntos los europeos llegaremos más lejos que por separado; si no defiendes que la democracia es el mejor sistema de gobierno y que ésta debe mejorarse en la Unión Europea; si no defiendes que los que toman las decisiones deban responder ante los ciudadanos de sus decisiones; si no crees que Europa deberá algún día dar el paso definitivo para convertirse plenamente en una comunidad política unida, entonces quizá deberías dejar pasar el próximo 9 de mayo como otro más, con sus fastos y celebraciones al margen de los ciudadanos europeos.

Pero si sientes Europa como nosotros la sentimos, si la piensas como nosotros la pensamos, si crees en una Europa democrática, unida en la solidaridad como nosotros, entonces te animo a que hagas que este 9 de mayo sea recordado como el día en que los europeos dimos un paso más hacia delante y renovamos nuestro compromiso por no dejar a ninguno de nuestros hermanos europeos atrás.

Bien podrá pensarse que una declaración no nos llevará a ninguna parte, que son sólo palabras que poco pueden, incluso sin encontrarse el respaldo de otros estados. Pero sólo eran palabras las que armaban el arsenal de Schuman cuando un 9 de mayo de 1950, sin apenas medios de comunicación para presenciarlo, anunció su idea de tender puentes al otro lado de la frontera. Sólo cuando los europeos lleguemos a convencernos de esta realidad podremos dar el definitivo salto para salir de la crisis. Para demostrar definitivamente que en el barco europeo cabemos todos, conocemos nuestro rumbo y que algún día llegaremos a buen puerto.

Cómo construir una nueva sección

Desde JEF Europe se han elaborado una serie de vídeos que dan consejos prácticos sobre cómo construir una nueva sección de JEF. Os aconsejamos que le echéis un vistazo, pues son bastante instructivos, tanto si se es miembro de JEF como de cualquier ONG que quiera aprender de la experiencia de una organización que lleva 40 años promoviendo eventos a lo largo de toda Europa.

Tras el vídeo inicial de promoción se han ido desarrollando otros vídeos que abordan cuestiones concretas que resultan de interés a la hora de organizar eventos y gestionar una asociación. El primero de ellos trata sobre la motivación.

En este segundo vídeo se dan consejos prácticos sobre cómo crear una sección de JEF y qué pasos son necesarios para embarcar a más gente en el proyecto.

Comunicado de JEF España sobre las medidas del gobierno que afectan al CJE

Desde el Consejo Federal de los Jóvenes Europeístas y Federalistas de España (JEF España) queremos mostrar nuestra más rotunda repulsa ante la iniciativa aprobada recientemente por el Consejo de Ministros que pretende desmantelar el Consejo de la Juventud de España. Ciertamente reconocemos que éstos son tiempos de crisis en los que las administraciones públicas deben prestar especial atención a lo que dedica el gasto público. No obstante, para la salida de toda crisis hay que saber distinguir entre gasto innecesario e inversión. En un país cuyo paro juvenil supera el 50% y donde los jóvenes necesitan orientación para desarrollar su espíritu emprendedor que les permita incorporarse en las mejores condiciones al mercado laboral, los jóvenes europeístas consideramos que sería un tremendo error cerrar una entidad gestionada por jóvenes y que aglutina a la juventud asociada, que da amparo y ayuda a centenares de organizaciones en toda España y gracias a la cual miles de jóvenes han aprendido a explorar su espíritu participativo, comunitario, democrático y emprendedor a través de actividades solidarias y de organizaciones sin ánimo de lucro.

En nuestra experiencia desde hace muchos años el Consejo de la Juventud de España ha amparado las actividades que hemos intentado realizar desde JEF, dándoles cobijo y proporcionándonos todo el apoyo que hemos necesitado. Sin un organismo como el Consejo de la Juventud muchos de los proyectos europeos que hemos venido desarrollando no hubieran sido posibles y los jóvenes españoles no hubieran podido beneficiarse de ellos. Así pues, desde el Consejo Federal de JEF España consideramos que definir el Consejo de la Juventud como un gasto es un enfoque equivocado frente a un organismo que es una gran inversión en el futuro de la formación de los jóvenes, que les permite tener experiencias profesionales en el marco de proyectos europeos, como ha sido nuestro caso, lo cual redunda en el futuro en una mejor inserción laboral. Asimismo, cabe resaltar que en ningún caso puede justificarse esta medida por motivos económicos teniendo en cuenta el mínimo impacto de ahorro presupuestario que supondría su supresión y que contrasta con su innegable servicio para fomentar el asociacionismo juvenil, la participación y, en definitiva, a construir una sociedad democrática.

Por todo ello, no sólo condenamos el proyecto de cierre del Consejo de la Juventud, sino que hacemos un llamamiento a las autoridades para que den marcha atrás para no bloquear con su torpe visión un gran activo dentro del campo de la juventud de nuestro país. Hoy más que nunca, como se ha recordado en distintas ocasiones, es fundamental invertir en los jóvenes para que nuestro país pueda salir de la crisis y reducir sus escandalosas cifras de paro juvenil. En este sentido los jóvenes europeístas y federalistas creemos que organismos como el Consejo de la Juventud son sumamente necesarios para que los jóvenes cuenten con espacios de orientación y apoyo para llevar a cabo sus iniciativas.

Manifiesto por una Europa Unida en la solidaridad

“La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la Federación Europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas.”

Robert Schuman (Declaración Schuman, 9 de mayo de 1950)

En un momento en que la escasez hace salir lo peor que hay en los europeos y éstos vuelven a pensarse como alemanes, ingleses, griegos o españoles, no están en juego unos cuantos euros para rescatar tal o cual economía, sino que la esencia misma de lo que queremos ser como pueblo. Hace sesenta y tres años los países europeos se estrecharon la mano con las palabras puestas en el presente y los sueños en el futuro. Con el paso del tiempo las palabras se hicieron realidad, pero, por desgracia, en prosperidad adormecieron el sueño. Son los tiempos de crisis los que miden el temple de los pueblos y sus gobernantes y éste es uno de muchos que vendrán y medirá el nuestro como europeos.

Sumergidos en la mayor crisis económica y política de los últimos cuarenta años, debemos ser conscientes de que toda crisis es una oportunidad para remontar el vuelo fortalecidos. Los europeos empiezan a darse cuenta más que nunca que no pueden ser indiferentes los unos a los otros, que no pueden ignorar lo que pasa allende sus fronteras, que la Unión es más que la suma de las partes. Es esta lección tan sencilla el principal y verdadero desafío que afronta nuestro tiempo y que la ceguera de siglos luchando entre europeos por la supremacía en el continente hacen desvanecer ante nosotros. El nacionalismo ciego en el que algunos intentan replegarse es la nostálgica prueba de un tiempo que ya pasó contra cuya pérdida se lucha, sin darse cuenta de que, a modo de Don Quijotes modernos, no hay montura ni lanza que permita acabar con molinos tomados ilusoriamente por gigantes.

Los federalistas siempre hemos soñado en grande y pensado en pequeño. Dejando volar esos sueños pensamos que estos momentos de crisis requieren otro paso pequeño pero firme para consolidar nuestro proyecto en común. El 9 de Mayo será el Día de Europa, en el que unos pocos entusiastas nos congratulamos y desesperamos a partes iguales ante el desconocimiento general de lo que, inadvertidamente, se celebra. Si bien nunca debe olvidarse aquello que dio origen a aquella declaración, de la misma forma no debemos perder la perspectiva de nuestro tiempo. Si anclamos nuestro futuro en las bellas palabras del pasado, olvidaremos que éstas fueron una promesa de futuro, de cambio, de una Europa mejor. Si bien el impulso franco-alemán ha sido decisivo para la construcción europea, es preciso que los ciudadanos europeos asumamos nuestra responsabilidad. Más allá del club germano-francés, es preciso que la Unión avance conjuntamente hacia un horizonte común que no beba tanto del pasado y mire con orgullo al futuro.

Días como hoy, 9 de mayo, que por desgracia pasan inadvertidos a los ojos de los ciudadanos, deberían ser el recordatorio de que los problemas que afrontamos hoy día no son griegos, portugueses, españoles o alemanes, sino comunes, transversales a todos los europeos, y que sólo una salida común a éstos los solucionará ahora y para las generaciones venideras. Asimismo, si Europa pretende salir del atolladero convertida en un selecto club de élites en el que los ciudadanos son mantenidos al margen sólo estará cavando la tumba de su legitimidad. Porque si algo destaca genuinamente en este proyecto sobre cualquier otro del pasado es su compromiso inequívoco con los derechos humanos, la paz y la democracia. Era ése el sueño que inspiró las palabras de Schuman al desear que algún día, y esperemos que pronto, sus palabras dieran a luz una Federación Europea, que no debía, ni debe, ser otra cosa que de sus ciudadanos, una verdadera democracia.

Por ello ahora más que nunca invitamos, no a los actuales líderes europeos pues parece claro que siguen enfrascados en conseguir un rédito a corto plazo que nos está llevando al desastre, sino a los propios ciudadanos a que sean ellos los que tomen la palabra en el nombre de la democracia en Europa y reclamar pasos determinantes en el proyecto común hacia una verdadera Federación Europea basada en la solidaridad territorial. Hoy más que nunca hace falta que quien toma las decisiones en Bruselas sea alguien elegido directamente por el pueblo europeo, ante quien deberá responder en sucesivas confrontaciones electorales. Hoy más que nunca es preciso que haya una única cabeza visible del proyecto europeo que lo lidere y que responda de sus decisiones en las urnas. Hoy más que nunca hacen falta políticas que promuevan una Europa unida en la solidaridad y no una UE desunida en la avaricia. Y esto sólo puede lograrse cuando son los representantes electos, quienes deciden el rumbo de las medidas que se toman y no los líderes nacionales que sólo piensan en términos nacionales para su reelección. Hoy más que nunca hace falta una política exterior y comercial común verdadera, que haga valer la importancia de Europa en el mundo y que vele por los intereses de los empresarios y trabajadores europeos. Hoy más que nunca hace falta que esa voz única ponga freno a los abusos de los especuladores y los paraísos fiscales, que minan desde dentro la propia Europa. Hoy más que nunca hace falta que Europa sea la cabeza visible en el mundo que piensa más allá de los intereses egoístas de unos pocos y promueva un desarrollo sostenible tanto económica como ecológicamente.

Si no sientes que los pueblos de Europa comparten unas raíces comunes; si no piensas que juntos los europeos llegaremos más lejos que por separado; si no defiendes que la democracia es el mejor sistema de gobierno conocido y que ésta debe extenderse al ámbito de la Unión Europea; si no defiendes que los que toman las decisiones deban responder ante los ciudadanos de sus decisiones; si no crees que Europa deberá algún día dar el paso definitivo para convertirse plenamente en una comunidad política unida, entonces quizá deberías dejar pasar este 9 de Mayo como otro más, con sus fastos y celebraciones al margen de los ciudadanos europeos.

Pero si sientes Europa como nosotros la sentimos, si la piensas como nosotros la pensamos, si crees en una Europa democrática, unida en la solidaridad como nosotros, entonces te animo a que hagas que este 9 de mayo sea recordado como el día en que los europeos dimos un paso más hacia delante y renovamos nuestro compromiso por no dejar a ninguno de nuestros hermanos europeos atrás.

Bien podrá pensarse que una declaración no nos llevará a ninguna parte, que son sólo palabras que poco pueden, incluso sin encontrarse el respaldo de otros estados. Pero sólo eran palabras las que armaban el arsenal de Schuman cuando un 9 de mayo de 1950, sin apenas medios de comunicación para presenciarlo, anunció su idea de tender puentes al otro lado de la frontera. Sabemos que lo que proponemos puede parecer difícil de alcanzar pero es un símbolo de qué queremos hacer en el futuro y que dicho futuro sea común. Para demostrar definitivamente que en el barco europeo cabemos todos, conocemos nuestro rumbo y que algún día llegaremos a buen puerto.

Por estas razones, con motivo del 9 de Mayo, Día de Europa, reclamamos la devolución a los ciudadanos del proyecto de construcción europea con fundamento en la solidaridad, la democracia y el progreso social, científico y económico.

Súmate a nuestro manifiesto en Facebook

Nuevo chat de socios de JEF España

Desde el Consejo Federal de JEF España mantenemos nuestra línea de actuación que pretende sostener un debate abierto con todos nuestros socios. Por eso os invitamos a participar en nuestro tercer chat de socios de JEF. En esta reunión debatiremos con cualquier socio de JEF en España que lo desee o con gente interesada en incorporarse a JEF para informar sobre las cosas que se están haciendo, escuchar sugerencias o simplemente debatir de temas de política europea que nos interesen.

Nos vemos pues en Skype el próximo lunes 1 de abril a partir de las 22 horas y hasta las 23 horas como muy tarde. Podéis localizar a los miembros del Consejo Federal en Skype con su nombre completo. Si no, siempre podemos contar con la colaboración de los delegados de las secciones para incorporar a más gente a la conversación. La idea es repetir esta actividad todos los primeros lunes de cada mes.

Espero que tengamos la ocasión de charlar entonces. Contactad con nosotros en infojefspain.eujefspain.eu si deseáis participar.

Segundo chat de socios de JEF España

Desde el Consejo Federal de JEF España mantenemos nuestra línea de actuación que pretende sostener un debate abierto con todos nuestros socios. Por eso os invitamos a participar en nuestro segundo chat de socios de JEF. En esta reunión debatiremos con cualquier socio de JEF en España que lo desee o con gente interesada en incorporarse a JEF para informar sobre las cosas que se están haciendo, escuchar sugerencias o simplemente debatir de temas de política europea que nos interesen.

Nos vemos pues en Skype el próximo lunes 4 de marzo a partir de las 22 horas y hasta las 23 horas como muy tarde. Podéis localizar a los miembros del Consejo Federal en Skype con su nombre completo. Si no, siempre podemos contar con la colaboración de los delegados de las secciones para incorporar a más gente a la conversación. La idea es repetir esta actividad todos los primeros lunes de cada mes.

Espero que tengamos la ocasión de charlar entonces. Contactad con nosotros en infojefspain.eujefspain.eu si deseáis participar.

Primer chat de socios de JEF España

Desde el Consejo Federal de JEF España queremos invitaros a participar en el primer chat de socios de JEF. Ésta es una iniciativa que pretendemos mantener a lo largo del tiempo en la que miembros del Consejo Federal se reunirán con cualquier socio de JEF en España que lo desee o con gente interesada en incorporarse a JEF para informar sobre las cosas que se están haciendo, escuchar sugerencias o simplemente debatir de temas de política europea que nos interesen.

Nos vemos pues en Skype el próximo lunes a partir de las 22 horas y hasta las 23 horas como muy tarde. Podéis localizar a los miembros del Consejo Federal en Skype con su nombre completo. Si no, siempre podemos contar con la colaboración de los delegados de las secciones para incorporar a más gente a la conversación. La idea es repetir esta actividad todos los primeros lunes de cada mes.

Espero que tengamos la ocasión de charlar entonces. Contactad con nosotros en infojefspain.eu si deseáis participar.