Carta a El País

El pasado 9 de diciembre, El País publicó un artículo de opinión muy interesante: «El Salto Adelante de Europa» que trata, desde una perspectiva pro-europeísta, de la situación actual de Europa subrayando la necesidad de un nuevo empuje hacia un futuro más próspero. Una de las perspectivas resaltada es el muy esperado plan Junker, muy parecido a la propuesta de ICE «New Deal 4 Europe» promocionada por JEF y UEF.

Por lo tanto desde ENF hemos considerado oportuno escribirle una carta de aprecio para cómo ha sido tratado el argumento y para dar a conocer el muy parecido ICE, que necesita de todo el apoyo y el compromiso de cualquier ciudadano que crea en una Europa más próspera y a medida de cada uno.

Crecer juntos

Aquí llevamos integralmente la carta enviada:

«Estimado/a redactor/a,

 Tras la lectura del artículo de opinión “El salto adelante de Europa”, no he podido sino escribirle para expresar mi aprecio y agradecimiento al publicar un artículo sobre Europa que no fuese en clave pesimista o acusadora. Así, en muchos titulares de la prensa actual nos encontramos solo con argumentos de este tipo, de fácil calado en la opinión pública, que no dejan espacio para ese “gran ideal” que Europa representa. Un valioso instrumento o una oportunidad de crecimiento para todos los ciudadanos que forman parte de la Unión Europea.

 Quizás era necesaria la intervención de Papa Francisco en Estrasburgo  para despejar un poco la “impresión de cansancio y envejecimiento” y poner en marcha aquella energía presente en las citadas épocas pasadas, cuando Francia y Alemania eran el motor fecundo de Europa y cuando eran los grandes ideales los que movían a gobiernos y gobernantes (y no al revés, como parece suceder en la actualidad).

 Como cita en el artículo Jean-Marie Colombani, no muchos recuerdan o quieren conocer todas las obras que las instituciones europeas han realizado o financiado a lo largo del tiempo. Y todo esto sin citar a todos aquellos ciudadanos, procedentes de los más variados sectores económicos (la salud, el ambiente, la cultura, la administración pública, etc.), que se han beneficiado directa o indirectamente de ellos.

 Por supuesto que no es oro todo lo que procede de Bruselas, pero ésta es una señal que Europa no está muerta, que aún tiene mucho que ofrecernos y sobre todo que se puede hacer mucho por y para ella, es decir, por y para nosotros.

 A pesar de todas las sombras que esconde el pasado como Primer Ministro del presidente de la Comisión Jean-Claude Juncker,  con su plan de inversión de 300.000 millones de euros que presentará en el programa de trabajo a los diputados y al Consejo Europeo el próximo martes 16 de diciembre ha revitalizado ese espíritu europeísta que tanto se echa en falta. En un momento de crisis como éste, (y no sólo económica), tal plan no es necesario, sino indispensable para retomar el rumbo hacia el crecimiento y el progreso y para recuperar aquella credibilidad y confianzas perdidas. Sin embargo, la labor de reactivar y reanimar la Unión Europea es tarea de todos, no sólo de los políticos de Bruselas, sino todos los ciudadanos que con su presión sobre la opinión pública puede obligar a sus gobiernos a moverse hacia esta dirección.

 Por eso desde asociaciones europeas como JEF España (Jóvenes Europeístas Federalistas) y UEF España (Unión de Europeístas Federalistas) y mediante la recogida de firmas en la Iniciativa Ciudadana Europea, otro instrumento precioso para la democracia en mano de los ciudadanos, se presentan propuestas del mismo rumbo que el plan Juncker.

 New Deal 4 Europe es la Iniciativa Ciudadana Europea promocionada por JEF y UEF, una propuesta de programa de inversión para la producción y la financiación de bienes públicos europeos en temas de energías renovables, investigación e innovación, redes de infraestructuras, agricultura ecológica, preservación del medio ambiente, patrimonio cultural, etc. mediante el establecimiento de un fondo europeo de solidaridad para la creación de nuevos empleos, sobre todo para los jóvenes. Este programa se financiaría mediante un aumento de los recursos propios de la UE a través de una tasa que grave sobre las transacciones financieras, una sobre las emisiones de CO2 y la creación de bonos proyecto, aportando al mismo tiempo una contribución a los problemas relativos respectivamente a las especulaciones financieras, a la contaminación del medio ambiente y a la estabilidad económica de los países miembros.

Hacer de un lugar en el que todo el mundo quiera vivir y nadie se sienta excluido no es tarea imposible, sino un acto de voluntad y compromiso por parte de todos, por eso considero fundamental e imprescindible que la contribución de la prensa en noticias sobre estos temas verse hacia este rumbo.

Simone Corvatta Nerla: redactor jefe de “El Nuevo Federalista”.