Bielorrusia: teatro clandestino bajo sospecha.

Por:  Baptiste Cogitore Claire Audhuy

Tradución : Miguel García Barea

Frente al poder establecido de Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia desde hace veinte años, los artistas conforman una importante oposición. El “Teatro Libre Bielorruso” es una organización clandestina que se abre paso con dificultad en un país catalogado a menudo como “la última dictadura europea”.

 Lukashenko e hijos, S.L.

Desde que la oposición Bielorrusia obtuvo la importancia e influencia que reivindicaban, varios de sus miembros han desaparecido o se han encontrado nuevos problemas para llevar a cabo su labor,entre ellos, los artistas.

Fue en 1900, tras el colapso de la URSS, cuándo Bielorrusia se convirtió en un país independiente. Desde 1994, no han conocido que a un único presidente: Aleksandr Lukashenko, quién ha sido reelegido en cada  una de las elecciones a las que se ha presentado sin misterio ni emoción alguna. La oposición bielorrusa existe oficialmente: otros partidos políticos pueden registrarse, pero en el momento que se hacen con un apoyo y relevancia significativos, el Gobierno siempre encuentra “coartadas” en su contra. Disolución de estructuras, censura, desapariciones temporales y exilios  diversos caracterizan la vida política del país.

Electo en 1994 y reelegido en 2001, 2006 y 2010, la presidencia de Aleksandr Lukashenko es controvertida, sobre todo por la restricción de las libertades (de opinión, de expresión y de reunión)  que padecen los ciudadanos,  periodistas en particular, como bien aclara el informe anual de  la ONG “ Reporteros sin Fronteras”.  Mas el líder bielorruso ya ha pensado en presentarse a las próximas elecciones de diciembre de 2015,  y no hay ocasión que no salga acompañado en su campaña electoral… junto a su hijo. La dinastía  Lukashenko va para largo.

La mayoría de los miembros influyentes de la oposición bielorrusa se encuentran en el exilio. Los responsables de « Belarus Free Theater » viven en Londres.

Minsk underground

Victoria Biran es la administradora de, teatro clandestino BFT (Belarus Free Theatre), presentado con la etiqueta de  la única compañía de teatro clandestino en la última dictadura de Europa .  En Minsk, encontramos al menos 5 escenarios oficiales, que coinciden con los teatros gubernamentales. Aludiendo a los espectáculos oficiales, Victoria no oculta su malestar : «Están totalmente desfasados, ni siquiera mantienen la técnica  ni los medios de la vieja escuela al estilo soviético. Todo está lleno de polvo, es muy aburrido y demasiado clásico. No hay creatividad ni novedades, ni absolutamente nada de compromiso o de reflexión sobre la sociedad actual. Allí, todo se basa en entretener a la gente para que no vean la realidad. La dictadura continúa en el escenario».

Uno de los seis escenarios del teatro gubernamental en Minsk : el Teatro Kypali.

 

De hecho, dos teatros alternativos existen, sin que les una ninguna vinculación aparte de la no oficiosidad: el BFT y el  « Teatro Alas de Esclavo » (Theatr Kryly Halopa), instalado en la ciudad  de Brest (en el oeste del país) y fundado en 2001. Victoria Biran se enroló en el BFT hace años  y espera algún día lograr un mayor acercamiento así como una colaboración más estrecha entre  ambas  estructuras disidentes. El BFT se puso en marcha  en 2005 y sus miembros se encuentran repartidos por todo el país, a pesar de la continua tensión con el Gobierno.

La compañía fue procesada por la justicia  para acabar finalmente absuelta en 2013 ya que no contaban con ningún impago ni ninguna queja por parte de  de los vecinos. Pero lo que molesta de  BFT es simplemente su existencia. Sus actuaciones evocan los temas de género, el suicidio, la dictadura … todos los tópicos que no forman parte de las escenas clásicas de gobierno.

Victoria Biran espera que los dos teatros libres bielorrusos puedan algún día unir sus fuerzas y trabajar juntos.

 

« Todo comenzó en 2005, cuando desde BFT lanzamos un concurso de escritura teatral. El evento adquirió grandes dimensiones y fue seguido de cerca por la prensa de la oposición. La última compañía de teatro clandestino, La Escena Libre, acababa de ser cerrada por el Gobierno. Los artistas cercanos a la oposición buscaban un medio de resurgir… y de esta forma surgió nuestra compañía. Desde hace ya nueve años, la compañía ha desarrollado una veintena de espectáculos. Y cada vez la policía nos observa, asistiendo de paisano a nuestras obras, camuflados entre los civiles. Ellos también necesitan una estrategia para entrar en juego.

El juego del gato y el ratón

Asistir a una representación del BTF supone un desafío. Oficialmente, la puesta en escena es aceptada por el poder establecido. Aleksandr Lukashenko intenta lavar su imagen de cara a Europa : su país no es una dictadura, que no nos confundan. ¿La prueba? La misma existencia de compañías de teatro no gubernamentales. Pero, como por arte de magia, cada una de las funciones de BTF se ve afectada por problemas técnicos o administrativos.

Victoria sonríe recordando las mil y una razones de la policía que, regularmente,  prohíben a los actores representar su obra. » El 14 de febrero de 2014, le BFT debía representar una función dentro del programa de un festival teatral. Evidentemente, no habíamos anunciado nuestra participación bajo las siglas de BFT. Pero cuando las autoridades se dieron cuenta, obligaron a desalojar y cerrar la sala con en pretexto de reparar los conductos de ventilación. Todos intentamos que el espectáculo saliera adelante a pesar de todo. Probamos mil fórmulas distintas, incluyendo representar la obra en la calle, de forma gratuita. Los servicios secretos nos llamaron para informarnos que estaba prohibido la representación de espectáculos en la vía pública sin antes prevenir a las autoridades».

Si varias de las obras y manifestaciones no están oficialmente prohibidas, estas tienen lugar bajo una estrecha vigilancia, y a menuda no salen a la luz por mil y una razones…

 

Desde entonces, BFT se comunica a través de las redes sociales (cuando estas no están restringidas, ya que el único servidor a internet del país es propiedad del gobierno) y gracias a las newsletters. Se informa de una fecha, una hora y un punto de encuentro al público interesado, y después todos se dirigen juntos al lugar de la representación. Una manera de evitar posibles  inconvenientes, pero que también entraña un riesgo: toda reunión en público de más de 5 personas está oficialmente prohibida.

« Nuestras obras molestan porque están bien documentadas, no tienen reparos ni medias tintas en decir la verdad. Cada uno refleja su experiencia personal y se la ofrece a los espectadores. Los directores de BFT viven en Londres, han emigrado dados los problemas que aquí padecen. Tenían que elegir entre el exilio o la cárcel. Y ahora, desde Inglaterra, siguen colaborando con nosotros. A mí todavía no me conocen lo suficiente para que pueda ser encarcelada. Por tanto aquí sigo, manteniendo viva y activa a la oposición. Porque como cedas a la inacción o a la indiferencia, todo esto se viene abajo”

Ventilando el humo de la propaganda.

Además de los espectáculos que tanto incomodan al gobierno, el BFT propone también cursos de teatro. Loha Chicanos, dramaturgo afincada en Minsk ha participado en los talleres durante dos años. En tal que  escritor, siente la necesidad de estar cerca del escenario y de los actores :  «La gente aquí está asustada, algunos dicen que todo va bien pero no es cierto. Quiero luchar contra eso. Yo lucho contra mi fuego interior, contra mi propia angustia, pero no contra la gente. Intento cambiar mi vida a través del arte, sobre todo del arte dramático. Mis obras hablan de nuestro mundo, sin censura».

A través de su obra, Loha Chicanos intenta mostrar las realidades que molestan al gobierno Loukachenko. Il denuncia constantemente la propaganda gubernamental.

 

El sistema bielorruso no es totalitario. Sabe actuar, sin embargo, sobre el miedo de aquellos que quieren seguir su propio camino. Si oficialmente no está todo prohibido, todo el mundo conoce de antemano el precio a pagar. El KGB sigue actuando en esta región de Europa…desde sus propios despachos en la capital del país.  Loha estrena sus obras en el extranjero «porque no podemos hacer manifestaciones ni espectáculos libremente» . Yo escribo mis obras y éstas son publicadas y representadas fuera, en el extranjero. Actualmente, estoy recopilando testimonios de ciudadanos ucranianos a los que daré forma de documental. Debemos contrarrestar la propaganda estatal en favor de la voz del pueblo «.

Alexandre Loukachenko se presenta ahora como el hombre fuerte capaz de proteger a Bielorrusia de desatres como el de Ucrania. En el país sigue vigente la nostalgia por el Comunismo.

 

En 2014, Bielorrusia ocupaba el puesto  157 (sobre un 180) en el ranking mundial de libertad de prensa, elaborado por Reporteros sin Fronteras (RSF). El gobierno  Lukashenko se encuentra entre los «Enemigos de Internet», y Reporteros Sin Fronteras y no duda en catalogarlo como una «maquinaria  liberticida.»